La Verdad

Una monitora cierra ayer las puertas de un colegio.
Una monitora cierra ayer las puertas de un colegio. / J. P. Reina

Cuarenta colegios de Alicante se quedan sin conserje para cerrar las instalaciones

  • Los bedeles empezaron ayer a aplicar la jornada continua hasta las 15.30 horas, que fue aprobada por el Ayuntamiento, y los directores avisan de que el mantenimiento del centro es hasta las 17.00

A mediodía de ayer los equipos directivos de 42 colegios de Alicante no sabían quién iba a cerrar las instalaciones. Entraba en vigor la jornada continua para los conserjes -aprobada por el Ayuntamiento- con lo que a las 15.30 horas saldrían del centro. Sin embargo, los colegios que desde octubre modificaron la organización de su horario no pueden echar el cerrojo hasta las cinco de tarde cuando terminan las actividades extraescolares que están obligados a ofertar a los alumnos. «¿Quién va a cerrar el centro? Estamos esperando una solución», explicaban los directores. A las cinco de la tarde continuaban sin recibir respuesta. En unos centros fueron los monitores los que se encargaron. Los directivos avisaron: «Hoy (por ayer) se hará por responsabilidad y por la voluntariedad de las personas, pero no vamos a cerrar puertas por sistema».

La aplicación de la jornada continua en estos colegios desde el 1 de octubre ha generado polémica y confrontación entre dos administraciones, el Ayuntamiento y la Conselleria de Educación. Los conserjes pidieron a Alcaldía cumplir con el horario lectivo, pasando de ser desde las 8.00 a las 15.30 de la tarde, al considerar que no tenía ningún sentido continuar con la partida. El alcalde, Gabriel Echávarri, atendió la reivindicación sindical y ante las quejas de los directores -respaldados por Educación- sobre quién asumiría estas funciones les emplazó a que esta semana les convocaría para buscar una solución. Pero los centros recibieron el miércoles la resolución de la Alcaldía informándoles que ayer entraba en vigor el nuevo horario para los bedeles sin determinar la persona que se haría cargo.

«No estamos hablando solo de cerrar las puertas; si se rompe un grifo o hay cualquier problema en las instalaciones desde las tres y media a las cinco de la tarde no tenemos a los conserjes que también se encargan del mantenimiento y no podemos estar pendientes de las puertas y de quién entra o sale del centro porque a esa hora podemos estar reunidos con unos padres por un problema», señalaron los directores, quienes insistieron en que «en ningún momento vamos en contra» de los bedeles, que «están en su derecho de hacer sus reclamaciones».

Según recordaron, hace una semana se reunieron con el alcalde, que les emplazó a un segundo encuentro esta misma semana para alcanzar a un acuerdo, pero éste no ha llegado.

«Ha habido una interpretación errónea del espíritu de la orden sobre la jornada continua, que es para la conciliación de las familias porque los centros están abiertos hasta las cinco de la tarde», señalaron representantes de los directores. Recordaron que la responsabilidad de la vigilancia y el mantenimiento de los centros recae sobre el Ayuntamiento en virtud de la Ley de Régimen Local.

La Conselleria de Educación les respalda. «Por lo que hace a los conserjes y a la jornada continua nosotros hemos creado la normativa, pero la competencia de funcionamiento es del Ayuntamiento. La Conselleria de Educación como tal no tiene ninguna competencia», respondieron al preguntarles ayer sobre quién se encargaría del cierre.

Por su parte, desde la Alcaldía afirmaron que están «ultimando un acuerdo para solucionar un problema que nos viene impuesto» y ya se ha informado a los directores por vía telefónica. La solución no pasa por contratar más personal y se barajan «diversas fórmulas» siguiendo el ejemplo de otros municipios.