La Verdad

Piden un impulso real al sistema, pero que no se fomente la mano de obra barata

  • Los docentes lamentan que se mantienen los trámites farragosos para alcanzar convenios con las empresas

Los datos de Educación muestran que el curso 2014-15 finalizó con 480 proyectos de dual en 169 centros educativos. Eran 1.759 alumnos y 1.167 empresas, con las que hay firmados o en trámite 1.616 convenios (algunos centros privados y públicos en ocasiones firman acuerdo con las mismas empresas). Un curso después (2015-16) se aprobaron 284 proyectos adicionales, por lo que las autorizaciones llegan a 764 en 224 centros. Unos 2.000 estudiantes estudiaban esta modalidad, de los que el 41% recibían una beca o estaban contratados en la empresa de realización de las prácticas. Una cifra baja si se tiene en cuenta que este curso hay matriculados 91.374 estudiantes entre FP Básica y ciclos formativos de grado medio y superior en centros públicos y concertados. De estos, 37.450 realizarán FCT (prácticas obligatorias).

El conseller de Educación destacó ayer durante la celebración de un Foro de Oportunidades que «se apuesta por un modelo de FP dual de calidad que aporte valor añadido al alumnado, así como una especialización en técnicas, procesos y procedimientos pioneros».

Fuentes consultadas en centros que aplican el sistema consideran necesario definir bien el modelo dual para evitar que se genere una bolsa de mano de obra barata y solo se considere esta modalidad si los alumnos tiene un contrato beca salario o de aprendizaje y formación. Según señalan, la legislación valenciana deja un abanico muy amplio para lo que se denomina dual y algunos centros alargan las FCT que están en 380 horas en los ciclos medios y 400 horas en los superiores y se hacen pasar como tal cuando no lo son. En dual la formación mínima es de 700 horas. «Prolongan las horas y no tiene nada que ver», advierten docentes, que no entienden cómo un alumno que cursa en este modelo recibe una remuneración mientras estudia y cuando hace las prácticas obligatorias deja de cobrar.

La Conselleria anunció hace unas semanas que trabaja con la de Economía en un nuevo mapa de FP que tendrá en cuenta el tejido productivo y la demanda social. «Necesitamos que las empresas crean en la capacidad de formar a nuestro alumnado en aspectos que desde los centros educativos no podemos llegar», explicaron desde Educación en referencia a las dificultades económicas para ofrecer al alumnado maquinaria innovadora, vehículos eléctricos o sistemas sostenibles.

Para el profesorado otras de las recetas para mejorar su implantación serían incentivar al empresariado, informándole previamente de la dual, y establecer medidas como que las empresas no puedan optar a concursos de obra pública si no tienen alumnado en este sistema. Además, los trámites farragosos deben simplificarse para agilizar la puesta en marcha de las prácticas.