La Verdad

Educación quiere implicar a grandes empresas para reorientar la FP dual en la Comunitat

Dos alumnos de FP reparan una moto durante sus prácticas.
Dos alumnos de FP reparan una moto durante sus prácticas. / P. Artero
  • La Conselleria se plantea crear una línea de beca- transporte o residencia para que los alumnos puedan desplazarse a formarse cuando las compañías estén alejadas de los centros educativos

En el curso 2019/20 tendría que estar implantada la FP dual al 100% en la Comunitat. Así se establece en el decreto 74/2014, de 14 de junio que sacó el PP por el que se regula esta formación. Un objetivo más que imposible, que a la Conselleria de Educación no le preocupa. «La nueva política de implantación de FP no será a costa de obligar a los centros que quieran un nuevo ciclo formativo a que sea en dual, ya que por un alumno que esté en la modalidad no podemos decir que el ciclo ya lo es», responden desde la Conselleria al preguntarles si se cumplirán los plazos.

En el curso 2013-14 hubo institutos alicantinos que se adelantaron como pilotaje a la puesta en marcha oficial de este sistema donde parte de las horas lectivas se sacan fuera de las aulas para que los estudiantes reciban formación directa en las empresas. En la Comunitat se estableció un horquilla del 33% al 50% de prácticas dependiendo de los centros y del tejido industrial y empresarial de la zona. Con tres tipos de modalidades para formalizar las prácticas (contrato de trabajo, beca o convenio de colaboración sin retribución al alumnado) hubo quejas por abundar los convenios de colaboración y, después, las becas.

Este es el tercer curso en el que está vigente un modelo dual que se ha quedado estancado, según docentes consultados. Un sistema tan valorado en países como Alemania y que era la gran apuesta y la receta del Gobierno central y del Consell del PP contra el paro juvenil. El despegue está siendo demasiado lento. Y no será por el esfuerzo y empeño que han puesto los profesores haciendo rutas con su coche y gasolina en busca de empresas y vendiéndose para que formen a los alumnos y alcanzar convenios. Cuando logran el acuerdo se requiere de la firma de la administración en Valencia y esta tramitación se demora un mínimo de seis meses. Denuncian que en estos años no han encontrado respaldo administrativo, ni ha habido un impulso y que el modelo se ha dejado en manos de la «voluntad» del profesorado.

Desde la Conselleria apuntan que el problema de estos primeros cursos de aplicación es que el modelo de FP que el anterior Consell diseñó no tenía en cuenta el tejido productivo de la zona, lo que dificulta ponerlo en práctica. El que quiere desarrollar e impulsar la Conselleria es un sistema donde se «prime el interés pedagógico y del alumno y que verdaderamente sirva para formarle de cara al mundo laboral».

El «cambio vendrá dado» -según detallan- por intentar conseguir que grandes empresas (tipo Ford, Bayer, Bankia, Martínez Loriente...) «asuman más alumnos y se especialicen en formarse en módulos concretos, pero en determinados ciclos y familias porque no son todos susceptibles de hacerlo en dual».

Al tratarse de grandes empresas alejadas de los centros educativos se establecerían líneas de becas de transporte y/o residencia para que el alumnado puede formarse o especializarse. Además, punto que se recogía en el decreto y que todavía no se ha desarrollado es la figura de los tutores. Educación intentará formar a instructores de empresas para que tutoricen a los estudiantes.

Motivar al empresariado, mejorar la comunicación entre el sector productivo y los centros de formación estimular la formación en centros de trabajo, la movilidad con otras autonomías y países son otras líneas de actuación que estudia la Conselleria, sin olvidar, según afirmó ayer el titular, Vicent Marzà, que el alumnado «reciba remuneración por parte de la empresa, bien a través de una beca, un contrato de formación y aprendizaje o cualquier otro tipo de contrato».

Para docentes consultados, la implicación de las pymes es necesaria si se quiere que el modelo salga adelante en la Comunitat, así como cambiar la legislación para permitir que los autónomos sin empleados también puedan formar a alumnos, caso por ejemplo de un fontanero o un peluquero.