La Verdad

El conocimiento y habla del valenciano bajan más de diez puntos hasta 2015

  • Un documento muestra que el descenso se «frena» el año pasado aunque continúa perdiendo presencia en el ámbito público

El conocimiento y uso social del valenciano han experimentado un descenso de más de diez puntos desde 1995, llegando a bajar hasta 15 puntos la capacidad para entenderlo y 12 puntos en el habla. La caída se «frena» en 2015 aunque continúa perdiendo presencia en el ámbito público y se ve cada vez «más arrinconado a usos domésticos y privados». Así lo pone de manifiesto el IX Informe sobre la Situación de la Lengua Catalana 2015, coordinado por la Xarxa Cruscat -Xarxa Coneixements, Representacions i Usos del Català de l'Institut d'Estudis Catalans- elaborado por especialistas y dirigidos por el profesor valenciano Miquel Àngel Pradilla.

El documento fue presentado por el secretario de Acció Cultural del País Valencià, Toni Gisbert, junto a Ferran Suay, miembro de su junta directiva y presidente de European Language Equality Network (ELEN). Según advirtió Gisbert, la erosión sufrida por los indicadores competenciales y de uso del valenciano coincide con los gobiernos del PP en la Comunitat cuyas políticas «antivalencianistas» han supuesto un «absoluto desastre para el valenciano». En 2010, apuntó, las habilidades en valenciano fijarían mínimos históricos: entendimiento 74,% y habla 54,3%.

No obstante, señaló que «a falta de análisis profundos», el informe aporta datos que permiten suponer un cierto «punto de inflexión en 2015», año en que se frena la caída, hay un ligero aumento en la comprensión, habla, capacidad lectora y en la escritura. Aún así, alertó, «el valenciano se refugia en contextos de proximidad y pierde presencia en el ámbito público».

Ante esta situación, el informe considera «imprescindible» que el nuevo Consell actúe con «decisión y urgencia para revertir la reducción de valencianohablantes y el arrinconamiento del uso a ámbitos no públicos». Avisó de que «las dos décadas de no intervención han tenido efectos demoledores».

Como medidas urgentes destacan recuperar los medios de comunicación audiovisuales en lengua propia, es decir, de las emisiones de TV3, Catalunya Ràdio y de la radio y televisión valencianas; la inclusión de la competencia lingüística en la nueva ley de la función pública; programas de valencianización para la justicia, el comercio y la banca; avanzar en una Ley de la Igualdad Lingüística y la entrada del Gobierno valenciano en el Institut Ramon Llull.