La Verdad

El Síndic urge a terminar con la insalubridad del vertedero de El Campello

  • Esta es la segunda vez que el Síndic ampara las denuncias de los vecinos de La Coveta y Venta Lanuza y pide a la Administración que actúe con firmeza para terminar con las graves molestias

El síndic de greuges de la Comunitat Valenciana, José Cholbi, se ha dirigido a las tres administraciones afectadas (Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural, Consorcio de Residuos de La Marina y al Ayuntamiento de El Campello) para instarles a adoptar medidas “realmente eficaces para eliminar los fuertes olores que están afectando gravemente a la salud de los vecinos durante muchos años”.

Esta es la segunda vez que el defensor del pueblo valenciano ampara las denuncias de los vecinos de La Coveta y Venta Lanuza y pide a la Administración que actúe con firmeza para terminar con las graves molestias que estos llevan padeciendo desde hace muchos años por el intenso hedor emanado de la planta de residuos de Les Cañades en el municipio de El Campello.

Y es que, a pesar de las acciones emprendidas hasta el momento por parte de las Administraciones públicas implicadas, la grave contaminación odorífica no ha desaparecido y las personas afectadas siguen soportando injustamente este problema ambiental, llegando a dañar seriamente la salud de muchas de ellas. Además, el defensor del pueblo valenciano puntualiza que las primeras quejas llegaron a esta institución hace ya más de 7 años (en 2009) y que “nuestra recomendación emitida en abril de 2011 no se ha cumplido de forma efectiva”.

Por todo ello, el síndic también estima razonable y oportuno que la Administración cumpla y ejecute con rapidez las propuestas de mejora planteadas por las personas afectadas que se refieren a: el cumplimiento de los acuerdos plenarios del mes de febrero y noviembre de 2015, la dotación de medios materiales y personales a la Unidad de Medio Ambiente de la Policía Local de El Campello para que lleve a cabo labores de vigilancia y prevención suficientes para evitar que los malos olores persistan; el control de camiones que acceden a la planta de basura; el estudio químico de sustancias y componentes y la compra de un olfotómetro de campo para poder realizar las mediciones y controles para presentar las correspondientes denuncias en caso de no cumplir con la normativa vigente.