La Verdad

Una mujer muere tras empotrarse su vehículo contra un local en Alicante

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Un grupo de ciudadanos, entre ellos un policía local, ayer en la puerta del establecimiento contra el que se estrelló el vehículo en Alicante. / Joaquín P. Reina

  • La conductora, hija de la fallecida, y los otros dos ocupantes resultan heridos tras perder el control del coche en la plaza General Mancha a las 3 de la madrugada

Un terrible estruendo sorprendió la pasada madrugada a los vecinos de la plaza General Mancha, en el alicantino barrio de San Blas. Quienes fueron conscientes del impacto solo acertaban a decir ayer que fue algo «impresionante, brutal». Cerca de las tres de la mañana, un vehículo que circulaba a gran velocidad desde la avenida Salamanca, por circunstancias que se investigan, se empotró contra un local en la esquina en dirección a Conde Soto Ameno con el trágico balance de una mujer de 54 años fallecida y tres personas, todas ocupantes del coche, heridas de gravedad. El pavimento mojado por la lluvia ayudó a que el desenlace resultara más dramático.

La víctima mortal presentaba politraumatismos cuando llegaron los efectivos sanitarios para atender a los accidentados y trasladarlos al Hospital General de Alicante, donde perdió la vida instantes después. Hasta el lugar se desplazó la Policía Local de la capital, así como dos unidades del Soporte Vital Básico (SVB) y otras dos del Servicio de Ayuda Médica Urgente (SAMU), como detallaron fuentes del Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU).

La conductora, una joven de 27 años e hija de la fallecida, presentaba cuando aparecieron los sanitarios una fractura en el tobillo, mientras que un menor de 17 años sufría una fractura del fémur y el húmero y un joven de 24 años tenía un traumatismo en la cara y el cuello.

En la calle se encontraban pocas personas en esos momentos, a las 2.55 horas del martes, aunque hubo quien se topó con la escena. El responsable de una hamburguesería pegada a la panadería donde chocó el vehículo llamó rápidamente a los servicios de emergencias. Al parecer, el automóvil perdió el control al intentar esquivar un camión de la basura tras saltarse un semáforo, según apuntan las fuentes consultadas. «Pasaron a tope de velocidad», acertó a explicar uno de los testigos de lo sucedido. Del establecimiento Burguer Mikky salieron todos los clientes tras el impacto del coche contra el ladrillo, el hormigón y los cristales del inmueble. Segundos después, solo los gritos de algunos de los ocupantes del Fiat Stylo siniestrado rompían el silencio de la noche. «Fue algo bestial», aseguró ayer a este diario Víctor Galiana, vecino de la zona que se encontraba con las ventanas abiertas. «Se oyó el estruendo y luego alguien que gritaba», añadió.

La empleada de Mar de Pan que acudió a las seis de la mañana a abrir el establecimiento no daba crédito. Pese a que ya se había retirado el vehículo incrustado en la esquina del edificio, los destrozos resultaban evidentes. Otros coches ya se habían colado en el local mientras se construía, ya que el cruce resulta conflictivo por la velocidad que se alcanza desde la avenida Salamanca, aunque los vecinos no recuerdan un desenlace tan fatal.