La Verdad

La mayor empresa turística confirma un verano récord en la Costa Blanca

Aspecto que presentaba la playa de Levante de Benidorm, llenada de bañistas, el 15 de agosto del pasado año.
Aspecto que presentaba la playa de Levante de Benidorm, llenada de bañistas, el 15 de agosto del pasado año. / Álex Domínguez
  • El presidente de Servigroup, José María Caballé, con casi 10.000 plazas de hotel, no ve amenazas ni por falta de Gobierno ni por el Brexit

Un verano de récord en la Costa Blanca. Cada vez son más las voces que apuntan a que la campaña turística alta será de aquellas en las que se rozaba el 'overbooking' en tiempos de crecimiento económico e inmobiliario en España, a principios de la década anterior. Pero la voz que lo dijo ayer es, quizás, una de las más cualificadas. Josep Maria Caballé es el mayor empresario turístico de la Costa Blanca, emplea en temporada alta a 2.000 personas, factura 100 millones de euros al año y ofrece casi 10.000 plazas entre la Costa Blanca, Castellón, las costas de Murcia, Almería y Manizales (Colombia). Da por hecho que la temporada alta, que empezará dentro de unos días, en junio, será exitosa en visitantes españoles y extranjeros y en pernoctaciones reales y tiempo de duración de las estancias en los establecimientos hoteleros.

Caballé, que ha recibido de muy buen grado el otorgamiento de la Medalla de Oro y Brillantes de la Cámara de Comercio por su trayectoria en el sector, avanzó ayer a este diario que «el verano va ser muy bueno, mejor que el del pasado año, que ya supuso un punto de inflexión» en clara alusión a la recuperación del mercado nacional y el aumento del extranjero.

«En la planta hotelera de Servigroup, el nivel de ocupación por las reservas realizadas ya, o sea, las camas vendidas en realidad, es superior a estas alturas del año que en 2015, que ya fue muy bueno», subraya Caballé, para quien la asignatura pendiente del mercado turístico de la Costa Blanca sigue siendo el de la rentabilidad del negocio. Su política comercial no pasa, precisamente, por reducir los precios hasta reventarlos. Antes bien, su estrategia pasa por ajustar los paquetes vacacionales familiares, pero siempre sin renunciar a ofrece «una calidad y un valor añadido en todos nuestros establecimientos».

Para el empresario de origen catalán, pero asentado desde los años setenta en Benidorm, no afectará ni la falta de un Gobierno en España después de más de medio año (y los trámites parlamentarios que se sucederán tras el próximo 26 de junio, que podrían alargarse todo el verano y más allá), ni tampoco la salida del Reino Unido de la zona euro, el llamado Brexit, que podría encarecer en más de 200 euros las vacaciones de los ingleses en España, según advirtió hace dos días el primer ministro británico David Cameron.

Caballé recuerda que Italia es el país occidental que más tiempo ha estado sin Gobierno en los últimos años y su mercado turístico no se ha visto afectado. «Lo importante en una nación es que funcione la maquinaria del Estado, el funcionariado, y creo que en España está sucediendo eso, nos dejan trabajar a los empresarios turísticos», añade quien es quizás el industrial alicantino más cosmopolita, pues no en vano es también piloto profesional y lleva más de 5.000 horas de vuelo.

Elecciones y política

Caballé no se ha visto afectado lo más mínimo por las voces de alerta que lanzó hace unos días el presidente de la patronal hotelera Hosbec, Antoni Mayor. «Esta temporada que está llamada a ser histórica, puede verse frenada por el mercado nacional que está acusando la incertidumbre política que vivimos y que puede extenderse a los meses de verano si no se logra conformar un gobierno estable después de las próximas elecciones», explicó de modo nada ambiguo, como de costumbre, quien representa a 230 grupos empresariales del turismo en la Costa Blanca, que ofrecen nada menos que 70.000 plazas.

Mayor no hizo sino recoger un estado de ánimos que embarga al común de los muchos y potentes grupos hoteleros de la Costa Blanca como Port, Magic Costa Blanca, RH, Dynastic, Oasis Plaza, Medina, Fuster, Poseidon, Sandos, Meliá, La Marina, Bali, medplaya, SH, Don Pancho y Hoteles Benidorm.

Justifican sus temores con datos contrastados y avalados por la encuesta quincenal de Hosbec. Con un cambio de tendencia repentino que afecta al mercado nacional. La ocupación media en Benidorm ha sido del 86,3%, lo que supone un repunte del 1,3% respecto al mismo período de 2015. Marca de nuevo el mejor registro de esta quincena desde el año 2002. Mucho antes de empezar la crisis. Pero los datos dibujan un camino de cambio inquietante ante la temporada alta de verano. El repunte de turistas es debido exclusivamente al mercado extranjero, que supone más del 60% el total. Los británicos, con un 6% más de ocupaciones hoteleras, suponen 267.000 pernoctaciones y los holandeses se disparan un 24%. También crecen los mercados belga, francés y ruso. Pero el español se desploma un 6%. Pese a representar cuatro de cada diez clientes de los hoteles de Benidorm en la primera quincena de mayo, el mercado nacional acusa un fuerte frenazo y cae un 6% en número de pernoctaciones. Unas 200.000 en total, pero en caída libre. «La incertidumbre política puede marcar la diferencia en el mercado español», dijo. Ayer, Caballé desdramatizó esa hipótesis.