La Verdad

Condenada una madre que pegó a su hija de dos años y lo grabó con el móvil

  • Un juzgado impone 17 meses de cárcel a la mujer tras confesar que propinó a la niña tirones de pelo, bofetadas y mordiscos hace un año en El Campello

Una mujer de El Campello, de 26 años ,admitió ayer en un juzgado de lo Penal de Alicante haber maltratado reiteradamente a su hija de solo dos años de vida. Se trata de unos episodios violentos que se remontan a mayo de 2015 cuando la mujer propinó guantazos, tirones de pelo y mordiscos a la niña, como reconoció ante el juez, según indicaron las fuentes jurídicas consultadas. Unas agresiones que además quedaron guardadas en el teléfono de la acusada.

El Ministerio Público le reclamaba por estos hechos una pena de dos años y medio de prisión de los que finalmente deberá cumplir 17 meses por un delito de maltrato habitual y otros dos de maltrato no habitual después del acuerdo alcanzado ayer entre las partes.

La Guardia Civil apresó a la joven madre y a su abuela de 83 años, con quien reside, el 31 de mayo de 2015. Una vecina alertó a los agentes por los fuertes gritos que se escuchaban en el inmueble. Cuando los policías llegaron al domicilio fueron conscientes de las evidentes marcas que presentaba el bebé, tales como rojeces y moratones en la espalda, los brazos y el torso e, incluso, bocados.

La anciana no tuvo que sentarse ayer en el banquillo de los acusados, pues la defensa de ambas, ejercida por el letrado Miguel Ángel Monserrat Gandolfo, solicitó al término de la instrucción su sobreseimiento y quedó apartada del procedimiento.

No obstante, la acusada ya reconoció cuando fue arrestada los hechos, pues decía que su única intención era dar los motivos suficientes a los servicios sociales para que se hicieran cargo de su hija, por lo que se acordó su encarcelamiento provisional. En declaraciones posteriores se desdijo hasta su confesión completa ayer. La Fiscalía le atribuye, y así ha quedado probado, una agresión anterior ocurrida el 4 de mayo de 2015 cuando la madre zarandeó a la pequeña, le agarró por el pelo y le propinó cuatro guantazos en la cara y uno en el cuello.

A esta agresión le siguieron más golpes en la cara y las extremidades solo cinco minutos después del episodio, como relata la acusación pública en su escrito provisional de conclusiones, cuyos términos aceptó ayer la procesada. Todos esos golpes quedaron filmados en vídeos, aunque en mala calidad, efectuados con el teléfono móvil por la propia acusada, tal y como obra en el sumario de la causa.

La pequeña fue trasladada al Hospital de Sant Joan tras lo sucedido el 31 de mayo, donde recibió tratamiento y desde entonces está bajo la tutela del Consell. Además, la penada se encontraba embarazada de cuatro meses cuando resultó arrestada, de cuya criatura también se han responsabilizado los servicios sociales.

La acusación pública aplicó la atenuante de reparación del daño para solicitar la rebaja de la pena al haber abonado la responsabilidad que se le exige. Además, la mujer padece un trastorno de personalidad diagnosticado Cluster B que le impide controlar sus impulsos, sobre todo en momentos de mucho estrés. La Fiscalía consideró que a la procesada no se la podía imputar por completo por sus actos al concurrir la atenuante de trastorno mental, por lo que ayer la parte incidió en la condición de que se someta a tratamiento psiquiátrico. Igualmente, el Ministerio Público exigió una medida de alejamiento de la madre sobre la pequeña de dos años que inicialmente era del doble de tiempo, según fuentes consultadas. De forma paralela, el letrado Moserrat Gandolfo solicitó al juzgado la suspensión de la pena de encarcelamiento.