El Plan de Saneamiento Económico del Ayuntamiento de Elche, presentado hoy por el edil de Hacienda, Manuel Latour, permitirá reducir el endeudamiento municipal en un 38 por ciento a lo largo de esta legislatura, ya que, según las estimaciones, pasará del 109% actual al 71%.
Este plan de viabilidad económica, paso previo a la elaboración de los presupuestos, tiene como objetivo "paliar el grave desfase presupuestario heredado del antiguo equipo de Gobierno", ha señalado Latour en alusión al PSOE.
Tras apuntar que los populares encontraron "un agujero de 45 millones de euros" cuando llegaron a la Alcaldía tras los últimos comicios locales, el edil ha señalado que, "de seguir al mismo ritmo, se hubiera ampliado en 21 millones de euros cada año".
Ha explicado que con la elaboración de este Plan de Saneamiento se reducirá el endeudamiento municipal con entidades financieras, del 109% a 31 de diciembre de 2011 hasta el 88% a finales de este año, con la intención de dejarlo en un 71% al final de la legislatura, lo que supone un 38% menos.
El edil ha fijado la deuda en este sentido, en 160 millones de euros, "sin contar con las deudas a proveedores, al Estado y en el capítulo de expropiaciones, lo que llegaría a 220 millones", ha destacado el edil.
Latour ha asegurado que se han replanteado los compromisos financieros, criticando que en 2011 el presupuesto a pagar en este aspecto, según el anterior edil de Hacienda, Emilio Martínez, era de 11 millones, "cuando la realidad era de 22 millones de euros".
Una situación "que será más grave en los tres próximos años" según el edil popular, ya que se tendrá que hacer frente al pago de 32 millones de euros cada año en gastos de amortización e intereses, de los que ya se han pagado 22 millones.
"Es la verdad, son todo datos reales", ha remarcado Latour, quien ha adelantado que "se eliminarán gastos superfluos", habrá un ahorro de 3,5 millones de euros en gastos de sueldos de ediles y personal de confianza, de un millón al año en gastos de personal, además de una reducción en el gasto corriente y de subvenciones.
Asimismo, ha criticado la aparición de nuevas facturas sin pagar, algunas de 2007, en cajones del Ayuntamiento por un valor de seis millones de euros.
Para evitar este tipo de situaciones, el Ayuntamiento llevará a cabo un plan de control con el que los proveedores deberán presentar su factura con un número de autorización y serán los responsables de departamento quienes deberán aprobar los pedidos con antelación para evitar desfases.
"Son medidas de sentido común. De esta forma el proveedor se verá respaldado", ha añadido Latour.