Un Paraninfo lleno, en pie, con lágrimas en los ojos y aplaudiendo a rabiar arropó ayer a la alcaldesa de San Vicente y viuda de José Ramón García Antón, en el momento en el que ésta recogía, de manos del rector de la Universidad de Alicante, Ignacio Jiménez Raneda, la Medalla de Oro de la institución académica. Se trata de la más alta distinción de la Universidad, que han concedido a título póstumo al que fue, además de un político señalado, un profesor «vinculado a ella, incluso antes de que fuera creada», como destacó Jiménez Raneda.
El tradicional acto académico de Santo Tomás de Aquino rompió ayer, gracias a este homenaje, su tono protocolario y estricto, para dejar traslucir, al margen de la propia entrega oficial de la medalla, el cariño de la Universidad y de los presentes hacia García Antón.
Jiménez Raneda dio a su viuda un entrañable abrazo durante la entrega de la medalla y dirigió a ella y a sus hijas un discurso cercano, en el que recordó que, antes que conseller, García Antón fue profesor de la Escuela de Obras Públicas en sus primeras etapas, cuando aún pertenecía a la Universidad Politécnica de Valencia, y pasó a serlo después durante muchos años en la Universidad de Alicante. Fue «uno de los profesores más entusiastas», dijo el rector.
Después, añadió, como conseller, «demostró su convicción acerca de la importancia de la Universidad en la sociedad».
Como ejemplo, Jiménez Raneda citó su apoyo a la institución como conseller de Infraestructuras, ya que «incluyó a nuestro campus desde el primer momento como uno de los nodos de la red de transportes que programó» y también como conseller de Medio Ambiente, Agua, Urbanismo y Vivienda, cargo desde el que impulsó la ampliación del campus y el desarrollo del Parque Científico.
«Luisa e hijos, habéis perdido a José Ramón, todos hemos perdido a José Ramón, pero lo que él ha hecho por la Universidad de Alicante no se perderá", concluyó.
Visiblemente emocionada, Pastor mostró su agradecimiento por la distinción otorgada a su marido porque, dijo, «sé que a él le hubiera hecho mucha ilusión y le hubiera dado una gran satisfacción, porque aquí tuvo su primer trabajo como profesor, estaba especialmente unido a esta Universidad desde sus inicios e incluso venía a pasear por el campus casi todos los días».
«Es un día difícil y a la vez importante para mi familia, que ve en todos los homenajes al conseller y a la persona que queríamos y que queremos un reconocimiento a lo que José Ramón hizo, aunque él no lo buscase», concluyó.