Tres casos de violencia de mujeres contra sus compañeros sentimentales han tenido lugar en la provincia en escasos siete días, en lo que supone un arranque de año nunca visto en este tipo de sucesos. En los tres casos, la mujer atacó al varón con un arma blanca y las tres sospechosas permanecen arrestadas y sus compañeros, en el hospital.
Primero fue en Benidorm y luego Elche esta misma semana cuando una joven magrebí degollaba a su pareja en el interior de un automóvil con un cuchillo de grandes dimensiones. Guardamar ha sido la localidad de la Vega Baja que ha acogido el tercero de los siniestros de este tipo cuando a primeras horas de la mañna del sábado una mujer de nacionalidad británica fue detenida por presuntamente haber agredido y apuñalado a su compañero sentimental, un compatriota de 40 años.
Los hechos ocurrieron poco después de las seis de la mañana de ayer, sábado, en el interior de una vivienda de la urbanización El Raso, situada cercana a la Nacional 332, en un enclave rural del municipio guardamarenco denominado 'El campo' y que acoge numerosos residenciales con preponderancia de la población extranjera entre los vecinos.
Según confirmaron a este periódico fuentes policiales, la mujer, de unos 56 años, fue detenida por efectivos de la Guardia Civil, que se desplazaron hasta la zona para iniciar las posteriores diligencias.
Un golpe y un corte
Las mismas fuentes señalan que el hombre, cuando fue asistido, presentaba una fuerte contusión en la parte frontal de la cabeza, así como una herida no penetrante en el tórax por arma blanca, lo que fue motivo de su traslado en una unidad del SAMU hasta el cercano hospital de Torrevieja, donde permanecía al cierre de esta edición ingresado con pronóstico es reservado.
Asimismo, fue necesaria la intervención de los bomberos, ya que se inició un pequeño fuego en el dormitorio de la vivienda, al parecer provocado accidentalmente por una colilla mal apagada.
Según los primeros indicios, la agresión se pudo deber a las discusiones en el seno de la pareja, pero ninguno de los vecinos cercanos se enteraron de los hechos ocurridos a escasos metros de la vivienda donde se produjo el suceso. Es más, no conocían ningún tipo de desavenencias, al menos aparentemente, entre la pareja.
Lo intempestivo de la hora y que la zona donde la pareja convivía es una amalgama de viviendas ubicadas en plena zona rural y habitada por numerosos extranjeros que viven en residenciales vallados y con poca comunicación entre ellos, tampoco han contribuido a que la noticia se conociese hasta bien entrada la mañana.
Apoyo y reproches
El último caso de violencia de género protagonizado por una mujer coincidió en el tiempo con el paso a disposición judicial de Ramila, la mujer marroquí de 33 años que fue detenida el jueves por degollar a su pareja en el barrio de Carrús de Elche, y cuya imagen con el cuchillo en la mano a escasos metros de su malherido compañero publicó este periódico.
Un vehículo del Cuerpo Nacional de Policía con cuatro agentes la trasladó sobre las diez de la mañana al Palacio de Justicia, para que la juez de guardia le tomara declaración. A la llegada de la esposada, miembros de una asociación de mujeres marroquíes le trasladaron su apoyo, mientras que familiares de la víctima, que esparaban a la salida, la despidieron con gritos de «¡Asesina!». Uno de ellos, una mujer, sufrió posteriormente un ataque de ansiedad, por lo que necesitó la asistencia de una ambulancia y fue trasladada al Hospital General.
La mujer reconoció cuando fue detenida al policía al que entregó el cuchillo con el que presuntamente degolló a su compañero sentimental, que había sido ella la autora del homicidio en grado de tentativa por el que ha quedado imputada. Tras prestar declaración, la juez decretó su ingreso en prisión.