La sede definitiva de Casa del Mediterráneo va tomando forma. Ayer, su directora general, Yolanda Parrado, reunió a buena parte de los aspirantes a la remodelación de la Estación de Benalúa, donde abrirá sus puertas en un futuro la institución de carácter diplomático impulsada por el Gobierno central. De momento, más de 120 profesionales se han inscrito para participar en el concurso abierto convocado por esta institución con la colaboración del Colegio Territorial de Arquitectos. Precisamente, la sede colegial, en la plaza de Gabriel Miró, acogió ayer al grupo de inscritos antes de desplazarse a modo de excursión a la abandonada terminal para conocer de primera mano el escenario de la restauración.
Los plazos van cumpliéndose y dentro de tres meses aproximadamente se conocerá el arquitecto que asumirá el reto de transformar la también conocida como Estación de Murcia. El próximo día 20 concluyo el plazo para la inscripción en el concurso convocado al efecto. Desde entonces y hasta el 24 de febrero, los aspirantes deberán presentar el anteproyecto, y será en marzo cuando el jurado, que aún no está constituido de manera formal, decida el proyecto ganador. Los encargados de la decisión serán los arquitectos Iñaki Ábalos, Victoria Acebo, un estudio suizo y un cuarto profesional, que será elegido entre los inscritos al concurso.
En juego, una obra que debe ser funcional, pero también simbólica, no sólo por la institución que la habitará como por su privilegiado emplazamiento. La vieja terminal se encuentra en el acceso sur a la ciudad, un área muy degradada sobre la que el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria están trabajando para su recuperación.
Historia de la terminal
En la reunión celebrada ayer en las dependencias colegiales de la plaza de Gabriel Miró, un joven estudiante de arquitectura y vecino de Benalúa ofreció una pequeña charla sobre la historia de la centenaria estación. Recordó cómo nació para unir Alicante y Granada, a través de la compañía Ferrocarriles Andaluces. Aquel antecedente del Corredor Mediterráneo se quedó a medio camino y la línea sólo cubrió el tramo Alicante-Murcia.
El joven alumno universitario no dudó en lamentar el estado de abandono de la terminal, que ilustró con varias imágenes, y responsabilizó de ello a «todas las instituciones». En realidad, la competencia sobre la Estación de Benalúa y su competencia corresponde al Administrador de Infraestructuras Ferroticias (ADIF), dependiente del Ministerio de Fomento. No fue hasta que se produjo uno de los incendios más graves registrados en el inmueble, cuando la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, cogió las riendas de la situación de abandono y ordenó su limpieza.
En cualquier caso, la Estación de Benalúa afronta ya el proceso para su rehabilitación sin más dilación.