El hombre de la máscara acudió ayer al rescate del Meridiano para conducirlo al quinto triunfo de la temporada frente a un rival directo en la lucha por la permanencia en la ACB como el Xacobeo Blu:sens. Mindaugas Katelynas apenas pudo participar en el choque por su falta de adaptación a la máscara con la que estaba obligado a jugar después de sufrir una fisura en los huesos propios de la nariz. Sin embargo, su aparición en el último cuarto fue clave para que los de Óscar Quintana se llevaran el triunfo.
La victoria fue de mérito, sobre todo, por la fuerza mental que mostró el Meridiano, que le hizo sobreponerse a una actuación arbitral que le fue lastrando con numerosas faltas en contra y un criterio diferente con el rival.
El inicio del encuentro hizo presagiar una mañana dura para el Meridiano. No había transcurrido ni un minuto de juego y Avdalovic se tuvo que retirar con problemas físicos. Y solo un minuto más tarde, fue Katelynas el que abandonó la cancha, mientras se quitaba la incómoda máscara que le tocaba utilizar. El Xacobeo, además, anotó las dos primeras canastas del choque.
Menos mal que el Meridiano fue capaz de enderezar pronto el rumbo del choque gracias a un parcial de 10-0 en el que Pedro Llompart se erigió como el jugador más destacado, capturando rebotes, con una buena dirección e, incluso, anotando con cierta facilidad.
Los de Óscar Quintana tomaron la delantera en el marcador, pero no pudieron abrir un hueco importante en el marcador, en parte porque las faltas personales empezaron a hacer mella en el equipo. Cazorla y Austin fueron los primeros en cargarse con dos faltas personales, lo que les llevó el banquillo.
En el primer cuarto, al Meridiano le pitaron diez faltas por solo cuatro al Xacobeo y el conjunto gallego llegó a lanzar hasta en 14 oportunidades desde la línea de tiros libres. Y fue desde esa suerte desde la que el Xacobeo consiguió que el Meridiano no abriera hueco (23-18), porque la defensa lucentina estaba siendo bastante positiva.
Fue en el inicio del segundo parcial cuando los alicantinos consiguieron elevar su ventaja por encima de los diez puntos, gracias a una gran defensa y al acierto en los triples. Hasta tres lanzamientos convertidos desde la distancia de 6,25 consiguió un Meridiano que disfrutó de una máxima de 14 puntos (38-24, m.16).
Hill y Avdalovic -que pudo volver a la cancha en los últimos segundos del primer cuarto- fueron los autores de los triples. Parecían estar calientes, y quisieron aprovechar su situación para seguir anotando desde la larga distancia. Sin embargo, el acierto se acabó y eso lo aprovechó el Xacobeo para volver a reducir su desventaja.
El conjunto gallego castigó los errores del Meridiano y consiguió marcharse al descanso sólo cinco puntos por debajo en el marcador gracias al acierto, sobre todo, de Djedovic, Bulfoni y Stanic, sus jugadores exteriores.
En el arranque de la segunda mitad le costó a los dos equipos anotar. La defensa del Meridiano continuaba siendo intensa, pero en ataque le costaba una eternidad anotar, incluso en aquellas posiciones cómodas de tiro que conseguía. La ventaja del Meridiano resultaba casi inalterable, pero el casillero de faltas personales fue aumentando de forma preocupante.
No habían pasado cinco minutos y el conjunto alicantino ya estaba en bonus. Toda falta se convertía en dos tiros libres para el rival y los árbitros tenían el pito flojo cada vez que los de Óscar Quintana defendían. Cualquier acción de los jugadores lucentinos suponía una falta, pero en el aro contrario no existía el mismo criterio.
Más allá de las personales en sí, el Meridiano tuvo que luchar entonces contra sí mismo porque el Xacobeo se mostraba muy tranquilo con el panorama que estaba dibujando el partido. Un triple de Terry situó a los gallegos a sólo un punto (57-56, m.28) del conjunto alicantino. Avdalovic respondió desde la misma distancia, pero Vasileiadis cerró el cuarto con una nueva réplica (60-59).
La tensión del choque era palpable, sobre todo en las filas del Meridiano, y un nuevo triple de Terry puso el corazón de los aficionados en un puño ya que provocó que el Xacobeo se pusiera por delante en el marcador por primera vez tras el 0-4 inicial.
El mérito de los de Quintana es que se hicieron fuertes ante la adversidad y no se vinieron abajo. No permitieron que el equipo de Curro Segura disfrutara mucho tiempo de su ventaja en el tanteador, aunque el liderazgo en el partido lo recuperara con una renta exigua.
Fue entonces cuando emergió la figura de Katelynas para dar aire al Meridiano. El lituano anotó sus ocho puntos en el último cuarto, cuatro de ellos en dos mates estratosféricos de esos que tienen un valor añadido por la carga moral que conllevaron.
Tan importante fueron esas dos acciones que, pese a lo ajustado del marcador, el Meridiano acabó el partido ganando de forma cómoda y pensando más en la diferencia de puntos -por si al final de la liga están ambos equipos igualados a triunfos- que en la victoria en sí.