La eliminación de los carriles bici y bus de la avenida de la Estación apenas seis días después de su implantación sigue dando que hablar, aunque los conductores ya lo hacen menos porque, al fin y al cabo, han sido los principales beneficiados de la medida. Fuentes municipales aseguran que no han sido pocos los malos modos y hasta los insultos que los policías situados estos días en Luceros han recibido como consecuencia de la restricción de tráfico. Pero la rectificación no ha sentado bien en otros ámbitos. Decepcionados con el «doble lenguaje» del Ayuntamiento de Alicante con respecto a la movilidad sostenible, la Plataforma Comarcal por la Movilidad (PCM) calificó ayer de «triste final del año» la supresión de los carriles.
En un comunicado enviado nada más conocer la decisión de la Concejalía de Tráfico, la Plataforma asegura que integra más de treinta asociaciones y critica que la medida «contenta a quienes realmente colapsan el centro de la ciudad, los vehículos privados, castigando a los usuarios del transporte público y los peatones que han de sufrir los ruidos y la contaminación».
Esta entidad recuerda cómo el pasado miércoles pedía «políticas valientes» sobre la movilidad «y hoy nos encontramos con indecisión y con una rendición ante quienes quieren llegar con su coche a todas partes y que los demás se aparten».
Maisonnave
La Plataforma considera que «es injusto que cuando una calle está saturada de peatones, como sucede en estas fechas en Maisonnave, ningún policía local corte un carril de circulación para descongestionar las aceras, pero, en cambio, en cuanto hay circulación densa se encienden las alarmas», como ha ocurrido en la avenida de la Estación. La PCM concluye: «Si la solución que plantean es que todos se aparten para dejar pasar los coches es que no comprenden qué significa sostenibilidad o no son capaces de entender que todos los coches no pueden entrar hasta en corazón de la ciudad».
La Plataforma no debe arrojar la toalla... o sí. El Ayuntamiento ha previsto una red de carriles bici, a financiar por los fondos estatales. ¿Seguirá adelante con el ambicioso proyecto? Si es así, lo más práctico y sensato, después de la experiencia vivida, será ponerse ya manos a la obra para diseñar el programa de ejecución de las obras.
Implantar un carril bici sin conexión, en pleno centro y con las fiestas navideñas encima, fue una decisión, cuando menos, atrevida y precipitada.