El partido que ayer se vivió en el Centro de Tecnificación es de aquellos que te ponen el corazón a mil. Y en ese encuentro emocionante uno de los principales protagonistas fue el técnico Óscar Quintana, que en el tercer cuarto fue descalificado con dos faltas técnicas consecutivas.
El entrenador lucentino no compartió las decisiones arbitrales respecto a su descalificación, las cuales explicó en la rueda de prensa.
«La primera es sin hacer ningún gesto, le he dicho al árbitro que no eran pasos de Katelynas y me ha dicho gritando que me calme y yo le he gritado. Y la segunda ha sido porque no paraba de advertirme que no entrara en el campo, le he dicho que Pablo lo estaba haciendo y a él no se le advertía, así que me ha echado».
Respecto a este tema arbitral, Quintana aseguró que al no le importan, y lo único que le preocupa es «el equipo, que ha jugado mal y evitar que vuelva a suceder» y añadió que «a ellos les han pitado casi todo como antideportiva y a nosotros o les salía sangre o no nos pitaban nada».
Sobre el juego del Meridiano, el técnico afirmó que lo plasmado en la pista del Centro de Tecnificación no se asemejaba nada a lo que llevan haciendo en casa. «Nos hemos equivocado en el ritmo. Hemos estado más pendientes de buscar el intercambio de canastas que de estar sólidos atrás como estamos haciendo en casa y se ha visto que jugar con ese estilo con un equipo como el Lagun Aro, que tiene jugadores muy ofensivos, es imposible. Hemos picado».
Siempre que acuden los entrenadores rivales a la rueda de prensa en Alicante, a ninguno se le pasa definir al Centro de Tecnificación como una cancha de las más complicadas de la Liga. Es por ello, que el resultado cosechado ayer no se asocia para nada con el juego local en casa. «Es la mayor valoración encajada en casa y hay que darse cuenta que nuestro ritmo es otro, me da rabia y coraje porque no hemos hecho el baloncesto que estamos realizando en nuestra pista», aseveró el preparador.
Elogios a la afición
Pero no todo fueron críticas, Quintana también tuvo palabras de elogio para la afición que no paró de rugir en los cuatro cuartos e hizo del Centro de Tecnificación «Si no es por la afición hubiéramos perdido hoy (por ayer) mucho antes por diez o doce puntos», admitió.