La parcela deportiva está cumpliendo objetivos a pesar de la bipolaridad que exhibe el Meridiano en Liga. Un problema menos, de momento. Ahora toca solucionar el aspecto administrativo con un plan de viabilidad que garantice, como mínimo, la continuidad del club hasta final de temporada.
Esta noche, a partir de las 20.30 horas en el Marq, se celebrará la Junta General de Accionistas. El reto es claro: conseguir el modo de recabar un millón de euros para garantizar los pagos hasta marzo. Sin ese dinero, la entidad encontrará muy difícil finiquitar los dos plazos que tiene pendientes de pagar a Hacienda -para evitar que se vuelvan a producir embargos-, abonar las nóminas de sus trabajadores (jugadores, cuerpo técnico...) y resolver los gastos que implica diariamente la gestión de un club de baloncesto a todos los niveles.
La reunión mantenida el miércoles pasado con la alcaldesa de la ciudad, Sonia Castedo, por espacio de dos horas y media sirvió para apaciguar los ánimos y confirmar que el Ayuntamiento, en su calidad de máximo accionista, no se ha planteado dejar colgado a un club en el que lleva invertido mucho tiempo y mucho dinero.
María José Paton, vicepresidenta del Meridiano, será la encargada de explicar unas cuentas que son tan claras como delicadas. El Lucentum arrastra una deuda con el Fisco cercana al millón y medio de euros. Una parte importante del montante corresponde a multas por impago heredadas de la anterior gestión y a los intereses que va generando el aplazamiento de las cantidades renegociadas después por el actual órgano de gobierno con la Agencia Tributaria para no desaparecer.
Al margen de la aprobación de los números, que está garantizada por los accionistas mayoritarios, y del informe que deberá realizar el presidente, Miguel Cano, el otro punto importante radica en la confección del nuevo consejo de administración. No se esperan dimisiones en los cargos más relevantes, pues todos sienten la obligación de seguir al frente del proyecto hasta el final del ejercicio pese al desgaste que supone levantar un edificio heredado en estado ruinoso.
Habrá una baja segura, la de Santiago Balaguer (hasta ahora miembro de la comisión ejecutiva) por motivos personales. Al margen de su salida, falta por conocer la decisión de José Joaquín Ripoll, que continúa presente en el consejo en calidad de máximo dirigente de Proaguas.
Tras decidir reducir a la mínima expresión el patrocinio de la Diputación al Lucentum «por un cambio de estrategia en la difusión de la Costa Blanca» y no asistir a las diferentes reuniones del órgano de gobierno, el presidente del Palacio Provincial podría ceder su silla a una persona de su confianza.