La aportación del base serbio Marko Marinovic en el tramo final del partido decantó en favor del Power Electronics Valencia el duelo autonómico de la Comunidad Valenciana que ayer le enfrentó al Meridiano Alicante.
Con quince puntos en quince minutos, el base balcánico desniveló definitivamente un choque que siempre controló el equipo local y en el que los visitantes no tuvieron ni fuerzas ni recursos para complicarle el tramo final al equipo de Neven Spahija.
Con este resultado se mantiene la dinámica de ambos equipos, ya que el Power Electronics continúa invicto como local y el Meridiano Alicante sigue sin poder ganar como visitante.
El encuentro comenzó intenso pero sin acierto. Ambos equipos encadenaban fallos y trataban de hacer girar su juego entorno a sus jugadores interiores, Kosta Perovic por los locales y Mario Austin por los visitantes.
El jugador estadounidense asumió la responsabilidad anotadora de los hombres de Quintana pero sus puntos -la mayoría de ellos muy lejos de la pintura en cuanto Perovic y Nielsen se adueñaron de la zona- no evitaron que el Valencia Basket, con una defensa más agresiva y mayor capacidad para rebotear y salir en contraataque, se hiciera con el dominio del marcador (19-14, m.10).
La entrada en la pista de Mario Stojic dio nuevos bríos a los visitantes, y mayor consistencia en la contención. Sin embargo, mienras él se encarga de anular a Claver, unas veces, y a Kelati, otras, el empuje del joven José Simeón saliendo desde el banquillo permitió al Power Electronics multiplicar las pérdidas de posesión de los alicantinos y llegar al descanso con una cómoda ventaja (39-33, m.20). La defensa sobre De Colo funcionó en los primeros 20 minutos, pero no resultó eficaz contra Marinovic y Simeón, mucho más sueltos y con más espacio para pensar o tirar.
El duelo anotador entre Rafa Martínez, cada vez con más confianza en su enorme potencial, y Txemi Urtasun (desaparecido hasta el descanso, lo mismo que Kyle Hill, que estuvo 9 minutos en pista sin ayudar), marcó la reanudación y la distancia entre ambos equipos se mantuvo estable hasta que Marinovic saltó a la cancha con Llompart muy cansado y Avdalovic perdido para la causa. Inédito en la primera mitad. El base serbio perdió el primer balón que tocó, pero a partir de ese momento se hizo dueño del choque y lo desniveló definitivamente.
Con tres triples y dos penetraciones, Marinovic completó la buena aportación interior de su compatriota Perovic y noqueó al equipo de Óscar Quintana, que se quedó sin respuesta y dejó pasar los minutos sin plantear un último intento de remontada, fundido física y mentalmente.
Austin maquilló sus números, una vez más, pero perdió cuatro balones clave, eludió la pelea por dentro y demostró que lo suyo no va a ser la defensa. En ningún parcial el Lucentum fue capaz de llegar a los 20 puntos. No funcionó como equipo y perdió toda su dureza.