Los propietarios de Terra Mítica -CAM, Bancaja y Consell- han decidido por fin soltar lastre con el parque temático y no dilatar más su salida del mismo. La decisión es firme y para ello tienen ya sobre la mesa las propuestas de diferentes operadores dispuestos a gestionar el mismo. La fórmula elegida es un contrato de alquiler de las instalaciones por un periodo de cinco a diez años, con una opción a compra. La decisión se tomará en los próximos días.
El grupo Aqualandia-Mundomar, con su sede en Benidorm, ha confirmado que han presentado una «oferta sólida» y que dispone de la «experiencia necesaria, el conocimiento de la zona y el respaldo financiero necesario para hacer viable el parque», tal como aseguró ayer a este periódico el director del mismo, Joaquín Valera.
Entre los rivales que tiene enfrente la sociedad mercantil alicantina -propiedad del inversor Georges Santamaría (72%), la familia Murcia Puchades (15%) y otros socios minoritarios-, están algunas de las grandes multinacionales del sector, caso de Parques Reunidos (fondo británico Candover) y Aspro, quienes siempre han estado interesados.
El montante económico de las ofertas no ha trascendido, aunque fuentes de la operación admiten que se sitúan en unos niveles modestos ante la pérdida de valor económico que ha sufrido el parque desde su apertura, debido al incumplimiento de los objetivos de visitantes con que se diseñó, las pérdidas acumuladas y los avatares sufridos. Además, la coyuntura de crisis actual tampoco ayuda.
Desde Aqualandia-Mundomar, Valera subraya que su oferta es «seria y coherente». Argumenta que «somos unos perfectos conocedores de Benidorm y la Costa Blanca, tenemos hoteles y apartamentos aquí, y el mejor aval es nuestro trabajo, con una capacidad demostrada». «Creemos que nuestra oferta es complementaria a Terra Mítica y se pueden generar sinergias favorables», resaltó.
Por su parte, Parques Reunidos, gestora del complejo Warner y del zoo de Madrid, entre un total de 68 parques (temáticos o de atracciones, naturaleza, acuáticos, centros de ocio familiar y teleféricos), distribuidos por España, Bélgica, Noruega, Francia, Italia, Reino Unido, Dinamarca, Argentina y EE. UU., se limita a guardar silencio sobre su interés por Terra Mítica. Tampoco Aspro, con 13 parques en España, y otros tanto por toda Europa, se ha pronunciado.