Dos años después del asesinato, la Guardia Civil consiguió detener ayer a los presuntos sicarios que acabaron con la vida del entonces alcalde de Polop, Alejandro Ponsoda. Se trata de dos hombres de origen checo que fueron apresados en la propia comarca de la Marina Baixa, por tanto, no muy lejos de donde fue cometido el crimen en el 2007, según explicaron a este diario fuentes cercanas al caso.
Los sospechosos estaba siendo vigilados desde hacía algún tiempo por los investigadores de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, a la espera de dar el zarpazo definitivo para lanzarse a su captura. Primero, fue apresado el delincuente que actuó como presunto intermediario entre los asesinos y quienes les contrataron, después un empresario al que se relaciona con el asunto y, en tercer lugar, al encargado del club de alterne donde supuestamente se celebró la reunión en la que se gestó el plan para matar a Ponsoda.
Cerrado ese capítulo, la Benemérita dio un salto cualitativo en sus actuaciones y fue a por quienes presuntamente apretaron el gatillo, a bocajarro, cuando el primer edil se encontraba en su coche y se disponía a acceder al garaje de su domicilio. El cerco se estrecha cada vez más y la detención de los considerados autores intelectuales, quienes instigaron el asesinato, puede estar más cerca que nunca, de acuerdo con las fuentes consultadas. Y es en este punto donde podría haber sorpresas, ya que se habla de personas de cierta relevancia en el ámbito social de la Marina Baixa.
Presunta extorsión
Los dos supuestos sicarios, igual que el primer detenido, un narcotraficante localizado en Albatera y que tenía causas pendientes con la justicia, parece que con anterioridad estuvieron involucrados en un caso de presunta extorsión a un empresario alicantino, según avanzó ayer Telecinco en sus informativos. Uno de ellos, además, tendría antecedentes por asaltos a viviendas, mientras que el otro se ganaba la vida en la actualidad como camarero, según agregó la cadena.
La cifra de detenciones se eleva a cinco, practicadas todas ellas en menos de una semana, desde el pasado domingo. Es el resultado de dos años de investigaciones en los que, en muchos momentos, la población de Polop se temió que el homicidio de su primer edil se convirtiese en uno de esos expedientes sin resolver que acaban archivados en un cajón. Sin embargo, la UCO nunca cejó en su empeño por esclarecer esta muerte violenta.