El escándalo en el que se inspiró Heinrich Von Kliest para escribir La marquesa de O hace más de 200 años ha instilado en Amaia Salamanca el veneno del teatro y le ha decidido a abandonar su papel de Cata en Sin tetas no hay paraíso, para dedicarse por entero a los escenarios. Dos días antes de estrenar en Madrid, en el Teatro Bellas Artes, la obra de Von Kliest, la actriz (Madrid, 1986) asegura que está «muy feliz» porque está haciendo «lo que quería» a pesar del esfuerzo que le está suponiendo grabar los últimos episodios de la tercera temporada de la serie de Telecinco y compaginarlos con los ensayos y las nueve funciones que ya se han hecho, en Alicante, Zaragoza y Huesca.
«Sabía que hacer teatro me iba a ayudar mucho en mi carrera, por eso sé que todo el esfuerzo ha merecido la pena. Además, mis compañeros me están ayudando muchísimo, en especial Juan José Otegui, que es como una figura paterna para mí». Se da la «rara casualidad» de que esta obra es el debut de Amaia y la retirada de Otegui (Oviedo, 1936), que por «no querer aburrir» al público, pero sobre todo «por razones personales» que no quiere desvelar, ha decidido que La marquesa de O sea la última obra que haga en sus 49 años de profesión.
La actriz explica que Otegui les dijo en Alicante -donde se estrenó la obra el pasado 30 de octubre- que lo dejaba: «nosotros no sabíamos nada, pero su decisión es tan irrevocable como la mía de dejar la serie. No sé si tendrá continuidad o no después de que terminemos el último capítulo, pero yo no me reincorporaré a la cuarta temporada». Salamanca supo por su compañero en la función Josep Linuesa -que fue su marido de conveniencia en la anterior temporada de 'Sin tetas...'- que la directora de la obra, Magüi Mira, estaba buscando a una actriz joven para incorporar el papel de la joven viuda Julieta, marquesa de O, que al quedarse embarazada «no sabe cómo» decide poner un anuncio en el periódico para encontrar un padre.
La intérprete cree que la obra, escrita por Von Kleist cuando sólo tenía 23 años e inspirada en un hecho real, «fue muy rompedora entonces y lo es ahora porque no parece que las cosas hayan cambiado tanto».
La marquesa de O es, según explica Mira, «una joyita por todo lo que se cuece dentro; una absoluta locura, todo rompimiento y transgresión de unas estructuras muy rígidas». La directora se decidió por Salamanca por varias razones y, al parecer, ninguna de ellas porque fuera la «archipopular» Cata. «Ella quiso entrar en este viaje y subirse al escenario con Juan José, con Tina Saiz, con Josep Linuesa, con todos nosotros, y además maneja maravillosamente las emociones, es muy inteligente y sabe transmitir, tiene talento y luz propia», piropea.