El técnico Vicente Borge no lo considera una final, pero las circunstancias han situado al Alicante en una posición complicada de cara a afrontar el encuentro de mañana frente al Benidorm. Tras no jugarse el partido frente al Barcelona B, el conjunto celeste ha visto cómo se habría un hueco de nueve puntos con el equipo de Rubí, que marca la zona de promoción de ascenso a Segunda División. Y todo lo que no sea ganar mañana, sería un paso atrás en las aspiraciones deportivas del cuadro alicantinista.
«No me gusta que me aplacen un partido porque te sacan de la dinámica de la competición y te ves obligado a sacar el partido adelante para no verte alejado en la clasificación, después de que los de arriba sí jugaran y ganaran sus encuentros», comentó ayer Borge.
«No es una final, pero está claro que tenemos que ganar para reducir nuestra desventaja en la clasificación», agregó el preparador asturiano del Alicante, quien sólo cuenta con las bajas confirmadas de los sancionados Negredo y Gámiz después de una semana en la que varios futbolistas han estado enfermos.
El problema para el Alicante es mayor si se tiene en cuenta que el reencuentro con la competición es ante un Benidorm «en dinámica positiva» y con un jugador como Luismi Loro «que todo lo que toca lo convierte en gol».
«El Benidorm es un buen equipo y, además, está en una dinámica positiva. Hace las cosas bien, si no no estaría donde está, pero también tiene esa pizca de suerte que se dan en los equipos en buena dinámica», comentó Borge, quien destacó el papel de Luismi Loro: «Lleva catorce goles de los 31 de su equipo y sólo con que llevara seis menos, seguramente su equipo también habría conseguido cinco o seis puntos menos».
Precisamente, la participación de Luismi Loro en el Benidorm es dudosa por unas molestias en las costillas, pero Borge se mostró convencido de que jugará. Eso sí, señaló que, si no lo hace, «no creo que el Benidorm se resienta como colectivo porque tienen jugadores como Ocaña o Chupe».
Respecto a los problemas económicos que lastran el club, Borge prefirió no hablar porque «mi labor es que haya máxima implicación en la parcela deportiva». Eso sí, reconoció que la salida de Jonathan Torres no ha sido buena para la plantilla en el estricto sentido deportivo. Por otro lado, señaló que si el meta Caballero sigue entrenando e implicado en el equipo seguirá contando con él, después de que la semana pasada no viajara con el equipo a Barcelona, dado que meditaba su marcha.
Contra el Barça, el día 2
El encuentro aplazado entre el Barcelona B y el Alicante se disputará el 2 de diciembre. Así lo han acordado los dos clubes y sólo falta que la Federación Española dé el visto bueno a la fecha acordada por ambos.