El miércoles que viene será 25 de noviembre. Una fecha que figura marcada en rojo en el calendario de todo/a activista feminista, aunque reciba menos atención mediática que el 8 de marzo. Se trata del día internacional contra la violencia de género (aunque su nombre oficial completo es más largo y descriptivo: Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, proclamado por la ONU en 1999.
Este año he empezado a colaborar activamente con la Plataforma Feminista de Alicante, la cual ha tenido el honor de colocarme como uno de los lectores del manifiesto contra la violencia de género que se leerá el citado miércoles 25 en la concentración que tendrá lugar en la Plaza Calvo Sotelo a partir de las 19.00 h. (y a la que sería muy bonito acudiera el mayor número de mujeres y hombres posibles para manifestar nuestra repulsa hacia el machismo y la violencia que esta ejerce y celebrar nuestra creencia en la igualdad). Con motivo de este pequeño acontecimiento, muy importante para mí, me gustaría dedicar una columna al movimiento feminista de Alicante. Al fin y al cabo, ellas (y ellos) entran en la definición de Antimenfotista: personas que, después de reflexionar lo que no nos gusta de nuestra ciudad, pasan a la acción para cambiar la situación.
Por orden cronológico, y por su importancia, nos tenemos que referir en primer lugar al Feminario (que no seminario) de Alicante. Antes de la formación de este histórico grupo, sus fundadoras habían participado en el movimiento democrático desde el año 1976, el cual incluía al MDM y al Grup de Dones, que centraban su lucha en la consecución de leyes igualitarias en España. Pero un grupo de inquietas pensadoras y activistas quería ir más allá, reflexionar y averiguar que había detrás del machismo y patriarcados imperantes en España para poder atacar sus causas además de sus síntomas. Empezaron organizando jornadas en el Aula CAM, y en una de ellas la antropóloga Marta Moya, les dio la idea de usar la palabra Feminario para referirse al trabajo intelectual que hacían los grupos de mujeres (como seminario venía de semen, la cosa no les pegaba mucho). Corría el año 79, y en 1982 se legalizaron como asociación. Allí estaban Brigitta Nordstrom, las hermanas Elena y Nieves Simón (de casta le viene a este humilde galgo escritor), Josefina Rodríguez Clavel, Isabel Rodes, Margarita García del Valle, Paloma Brotons, María Soler, Purificación Tolosana y tantas otras. No pararon. Organizaron exposiciones, jornadas, actos reivindicativos... Ellas fueron conscientes que haber logrado la educación mixta (chicos y chicas en la misma aula) no equivalía a haber logrado la Coeducación, con lo que editaron el libro Elementos para una educación no sexista, pionero en España en la materia. Fueron el referente del Feminismo en Alicante hasta su disolución oficial en 2005, momento en el que dieron el relevo a la Plataforma Feminista, con la cual algunas históricas del Feminario siguen trabajando. En 2006 la Universidad de Alicante premió su trayectoria con el Premio Maisonnave por su defensa de los valores democráticos.
Precisamente la Universidad de Alicante se encargó de continuar la labor académica e investigadora del Feminario, sobre todo a partir de la creacion del Centro de Estudios de la Mujer (CEM) 1997, presidido hoy por Mar Esquembre, la cual también impulsó la creación del Aula de Debate Feminista en la Sede de la Universidad en Canalejas. Algunas asociaciones de alumnos de la Universidad también han desarrollado una trayectoria de organización de jornadas de formació y concienciación, así como actos reivindicativos y conmemoración de las efemérides de rigor. Destaca especialmente en este aspecto la labora del Área de la Dona de Universitaios/as Progresistas (UP), que precisamente ha organizado recientemente unas interesantes jornadas sobre igualdad.
Si en la Universidad el heredero del feminario ha sido el CEM, en la calle lo ha sido la Plataforma Feminista. Se presentó formalmente hace poco, el 20 de noviembre del 2006, precisamente tal día como hoy, también en los albores del 25-N. Se trata de un espacio para coordinar y potenciar la acción de diversos grupos y áreas de mujer que existen en sindicatos, partidos políticos, asociaciones, etc... cuya acción quedaba dispersa. Allí podemos encontrar a representantes de las áreas de Mujer e Igualdad de Sindicatos (CC.OO, UGT, CGT, STEPV...), hasta partidos políticos, pasando por el Consell de la Joventut, asociaciones diversas y webs afines.
Vivimos en un país en donde Ana Botella da pábulo a un cuento como El Conejito Burlón para asegurar que las reivindicaciones a favor de la igualdad de la mujer hoy «ya son innecesarias» y para criticar el gasto de las administraciones en estudios sobre cuestiones de género. En un país donde 62 mujeres han perdido la vida este año a manos de sus parejas presentes o futuras. En un país en donde la mayoría de jóvenes creen que feminismo es el antónimo de machismo (no lo es: lo contrario del machismo es el hembrismo. El feminismo busca la igualdad). Al contrario que Ana Botella, creo que son unos tiempos y un país en donde el movimiento feminista y la coeducación son más necesarios que nunca ¡Antimenfotizar Alicante!