Aspirantes que participaron en la oposición del Ayuntamiento de Alicante para cubrir 14 plazas de auxiliar se han organizado hasta tal punto que ya han mostrado su malestar al Ayuntamiento de Alicante. Lo han hecho por escrito, unos impugnando varias preguntas y otros, más atrevidos, reclamando incluso la suspensión del proceso selectivo. Hay quienes solicitan también una nueva corrección de su prueba, aquella que tuvo lugar de manera estrambótica en el Pabellón Central de Deportes Pitiu Rochel. Tal y como se informó en su día, alrededor de 1.300 personas tuvieron que responder a un test de 30 preguntas sentados en la grada, sin las necesarias condiciones para realizar una oposición.
No ha sido la única anomalía registrada en este proceso selectivo. El presidente del tribunal calificador, responsable también de la elección de la instalación deportiva, renunció a su cargo unos días antes de la realización del examen, circunstancia que no fue comunicada en tiempo y forma hasta dos días después de la prueba.
En cualquier caso, los opositores que se han dirigido al Consistorio denuncian en su escrito el tipo de test planteado, más propio en algunos casos de una oposición a letrado que de una para la selección de un auxiliar administrativo. En estas mismas páginas ya se advirtió de este hecho la pasada semana, desvelando el contenido de la prueba. De los 1.300 que acudieron al Pabellón Pitiu Rochel, sólo 311 han aprobado, la gran mayoría con notas que no alcanzan los siete puntos.
Los opositores, organizados a través de Internet, han distribuido incluso modelos de impugnación y de recurso de alzada. En uno de ellos denuncian hasta siete presuntas irregularidades en el test, es decir, bien preguntas sobre asuntos que no forman parte del temario de auxiliar administrativo, bien alternativas erróneas en las respuestas.
En este detallado recurso de alzada se solicita de manera expresa y como media cautelar la suspensión del proceso selectivo. Se afirma incluso que el examen ha generado «evidente inseguridad jurídica, falta de transparencia e indefensión tanto material como procesal, que dan lugar a que los opositores nos encontremos en clara situación de desventaja respecto a otras convocatorias».
En otros casos, las impugnaciones presentadas sólo hacen referencia a una, dos o hasta tres preguntas puestas en duda, que podrían ser sustituidas en último caso por las preguntas reservas que también fueron incluidas en el examen.
Según fuentes del Ayuntamiento, alrededor de veinte opositores ya han formulado su impugnación o revisión del examen a través del Registro General del Consistorio.
La oposición de auxiliar administrativo ha generado una agria polémica en las dependencias municipales. Se ha convertido en motivo de conversación en no pocos despachos, en algunos casos porque los aspirantes a estas catorce plazas en juego trabajan como interinos en el propio Ayuntamiento.