Hasta hace bien poco, la mayoría de familias ilicitanas que se decantaba por la adopción internacional escogía China como destino. Las razones eran obvias, el país asiático ofrecía una media de espera de entre uno y dos años.
Sin embargo, es cierto que en los últimos años este cupo se ha visto prácticamente agotado, ya que en mayo de 2007, ante el gran desarrollo industrial y la recuperación económica del país, el gobierno chino decidió aumentar y potenciar el número de adopciones nacionales en detrimento de las internacionales, de modo que puso en marcha una serie de criterios mucho más restrictivos a la hora de seleccionar a las familias extranjeras. A partir de ese momento, se empezó a exigir un determinado nivel de estudios, así como un patrimonio y renta bastante por encima de lo establecido inicialmente, en definitiva, una serie de trabas para ralentizar el proceso de adopción.
Muestra de ello son los datos publicados por la Generalitat, según los cuales de las 174 adopciones tramitadas en China en el 2007, tan sólo se registraron 81 en el 2008. El segundo país escogido por los ilicitanos era Rusia, pero la coyuntura politicosocial de este territorio y su emergente recuperación económica también provocó que se redujesen las adopciones internacionales.
En la Comunidad Valenciana existen actualmente ocho entidades colaboradoras de adopción internacional (Ecai), cuya función consiste en orientar a las familias y tramitar sus solicitudes. Piao es una de ellas, y ante esta situación el presidente de la misma, Miguel Góngora, señala que en el último año han descendido considerablemente las solicitudes presentadas en la provincia de Alicante, «ya que en el caso de China se ha pasado de una media de espera de 12 meses a 4 años, y en el caso de Rusia incluso alcanza los seis años», puntualiza. Según este experto en adopciones internacionales, «el factor determinante para que una pareja se decida es el tiempo de espera, y son muchos los que dan marcha atrás cuando se enteran de los largos plazos y las cuasi interminables listas de espera».
Sin embargo, señala que a día de hoy Etiopía se ha convertido en el principal emisor de niños, ya que «a pesar de ser uno de los países más pobres del continente africano, ofrece seguridad jurídica a los niños», por lo que remarca que ante la situación de extrema pobreza en la que se encuentra sumida la población, las adopciones son una buena salida para los miles de infantes. Además este país africano cuenta con una media de espera de entre dos meses y un año, «posiblemete el factor determinante para que tantas familias lo hayan elegido».
Colombia, recomendada
Respecto al resto de países con los que trabaja esta entidad, Góngora explica que Bolivia cerró las negociaciones en el 2006, aludiendo a dos supuestas denuncias por tráfico de órganos. En el caso de Perú informa que el proceso es bastante lento, pero en cuanto a Colombia indica que es el único que ha mantenido el número de adopciones habitual. «Colombia es el país más aconsejable en estos momentos y la media de espera oscila entre los dos y los tres años».
Por último, y en referencia al factor económico, asegura que los gastos no suponen ningún impedimento para las familias interesadas en adoptar.
Ocho pasos a seguir
Todo proceso de adopción requiere la realización de una serie de trámites que en muchos suponen un impedimento para las familias interesadas por la falta de información. En todo caso los pasos a seguir son claros y precisos.
El primer requisito establecido por ley es la obligatoriedad de superar los 25 años de edad, al menos por parte de uno de los miembros de la pareja. Además debe existir una diferencia de edad entre adoptante y adoptado de 14 años.
Una vez reunidos estos requisitos, el primer paso consiste en formalizar la solicitud en los departamentos habilitados por la Concejalía de Bienestar Social, o bien en alguna de las oficinas del PROP. Esta solicitud debe ir acompañada de documentos como el DNI, fotografías de carnet, certificado de empadronamiento, y fotocopia compulsada de la última declaración de la renta, entre otros. Pero además, los solicitantes tienen la obligación de asistir a los cursos de formación impartidos por la Conselleria en las tres capitales de provincia: Valencia, Alicante o Castellón.
De este modo, una vez obtenido el certificado de asistencia deberán presentarse a una entrevista personal con psicólogos y asistentes sociales, que pasarán sus informes al Consejo de Adopción de Menores de la Generalitat, institución encargada de tramitar la idoneidad o denegarla. Según algunas familias consultadas, es en este momento donde más larga se hace la espera, llegando en muchas ocasiones a alcanzar el año y medio.
Una vez obtenido este certificado, llega el momento de ponerse en contacto con una Ecai para proceder a la elección del país y la tramitación de la adopción, que dependerá de los criterios establecidos por el país escogido, así como sus listas de espera.
También existe la posibilidad de prescindir de la Ecai y presentar la documentación al ministerio para la realización del trámite de adopción. Por último, una vez que se hace efectiva la entrega del niño en régimen de acogimiento preadoptivo, el juez constituirá la adopción.