El cambio climatológico que está afectando a la provincia ya ha llegado a las consultas médicas. Los centros de salud han visto cómo se está incrementando de forma significativa el volumen de pacientes afectados por procesos gripales. Aunque no todos los casos corresponden al nuevo virus, se prevé a finales de este mes una avalancha de afectados por gripe A que podría incluso bloquear el sistema sanitario público si la administración no toma medidas.
Así lo manifiestan facultativos de atención primaria, que también se muestran preocupados por el colapso en los hospitales. Según el doctor Víctor Pedrera, «ahora es cuando la demanda ha empezado a aumentar» por los pacientes que están acudiendo a su ambulatorio por vía de urgencia y sin cita previa.
Situación similar se está produciendo en las urgencias hospitalarias por un grupo de pacientes que, con fiebre alta, prefieren eludir a su médico de cabecera para evitar esperas al considerar que una atención en el hospital siempre será más rápida. Una decisión que causa el efecto contrario: largas esperas al saturar el servicio.
Pedrera, responsable de atención primaria del Sindicato Médico de Alicante (CESM), señala que en esta temporada se ha retrasado el inicio de la gripe por las condiciones meteorológicas que se han producido con temperaturas propias del verano. Sin embargo, esta campaña se prevé mucho más complicada por culpa de la gripe A, que ya está provocando más contagios que años anteriores aunque la mayoría de los enfermos siguen presentando síntomas leves, que sólo requieren un tratamiento basado en paracetamol, agua y aislamiento en casa entre cuatro días y una semana.
Este es el caso de la población infantil, uno de los colectivos más afectados por el nuevo virus hasta el punto de que uno de cada tres pacientes con gripe A corresponde a niños de entre 5 a 14 años. Los contagios se han duplicado en la última semana, pero los facultativos consideran lógico este crecimiento debido a que las guarderías y los colegios son un importante foco de transmisión de la enfermedad.
Más recursos
«Nos está preocupando porque ya ha empezado la incidencia de la gripe y a final de mes o principio de diciembre seguro que va a despuntar», advierte el facultativo, quien añade que se producirá una «avalancha» de las consultas por urgencias.
Como ejemplo, cita que en su consulta hace unas semanas sólo atendía a uno o dos pacientes sin cita previa y actualmente está viendo entre diez y once al día.
Esta realidad -que está afectando en mayor o menor medida a médicos y pediatras- ha llevado al sindicato a buscar soluciones para evitar el «bloqueo» del sistema asistencial, sobre todo, cuando no hay previsión de reforzar más las plantillas.
Los médicos van a solicitar formalmente a la Conselleria de Sanidad un cambio en los horarios de los servicios de urgencia extrahospitalarios denominados Puntos de Atención Continuada (PAC). El sindicato realizará esta propuesta que consiste en la apertura de los PAC desde las tres de la tarde, en lugar de a las 20.00 horas y hasta las 9.00 de la mañana como ocurre ahora.
Esta ampliación del servicio aliviaría la presión asistencial en hospitales y, por supuesto, evitará el colapso en los centros de salud de la provincia, ambulatorios que por las tardes cuentan además con unas plantillas más reducidas para cubrir las urgencias.
En principio, el planteamiento sería el inicio de la actividad cinco horas antes, pero según evolucione la enfermedad y la demanda asistencial debería incrementarse la jornada asistencial, según destaca el sindicato, que insiste en la necesidad de planificar los recursos porque ya está repercutiendo en las urgencias de los dos pilares del sistema: primaria y especializada.
Además, en unas semanas los sanitarios deberán asumir una nueva actividad asistencial: la dispensación de la vacuna contra la gripe A a colectivos de riesgo y que provocará un repunte añadido de petición de citas y de consultas de pacientes que acudirán a su médico de familia y a su pediatra para informarse y conocer si a ellos también pueden administrarse las dosis. Y es que, a pesar de las campañas informativas que se han desarrollado, todavía existen dudas sobre la vacunación.