¿Quién pagó por eliminar a Alejandro Ponsoda? Esa pregunta, la misma que se hacen desde hace dos años periodistas, políticos y vecinos del alcalde de Polop fallecido, carece todavía de una respuesta oficial. Las principales hipótesis que ha barajado la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil en todo este tiempo continúan abiertas, según fuentes próximas a la investigación. El móvil del crimen no ha perdido la categoría de misterio pese a que las informaciones, especulaciones las más de las veces, se suceden a un ritmo vertiginoso.
El presunto sicario que ayer fue encarcelado por orden de la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Villajoyosa podría tener algunas claves -probablemente no todas- sobre la autoría intelectual del asesinato. Es ése el delito, además de tenencia ilícita de armas, por el que la magistrada imputa al sospechoso, según fuentes del Tribunal Superior de Justicia (TSJ).
El detenido, de 34 y de nacionalidad española, es considerado «presunto autor» de la muerte de Ponsoda, quien fue asesinado el 19 de octubre de 2007 frente a la puerta de su domicilio.
El supuesto asesino, que fue arrestado el pasado martes en Albatera (Vega Baja), es un presunto matón, un habitual de los clubes de alterne que ha estado entre rejas por delitos de extorsión, coacciones y amenazas, según informó ayer Tele 5 y confirmaron después fuentes policiales.
Su declaración judicial no ha trascendido debido al secreto de sumario que rige desde el mismo día en que Ponsoda cayó abatido de un disparo en la cabeza.
Interrogatorio
El sospechoso, de 34 años, fue conducido por los investigadores de madrugada desde la Comandancia del Instituto Armado de Alicante hasta el Palacio de Justicia de Villajoyosa. Allí fue interrogado durante tres horas por la juez que instruye el sumario y la fiscal jefa de área de Benidorm, María Lourdes Giménez-Pericás Giner.
Cerca de las cuatro de la tarde, con el rostro tapado, salió raudo en vehículo policial hacia el Centro Penitenciario de Fontcalent.
En las dependencias judiciales también fueron vistos los agentes de la UCO, la mediática unidad de élite de la Benemérita encargada de las pesquisas.
Los intereses urbanísticos en un municipio que ha registrado un boom de ladrillo y cemento en los últimos años están ahí. Como también lo están las controvertidas relaciones personales y políticas que la víctima mantuvo antes de que uno o varios pistoleros -otro cabo suelto- lo tirotearan a bocajarro cuando se disponía a aparcar su coche en el garaje de su vivienda de Xirles.
No habían dado aún las diez de la noche del 19 de octubre del 2007 cuando varias detonaciones, dos, tres según algunos testigos, se escucharon en el característico silencio de esa tranquila pedanía. El cuerpo inerme de Ponsoda quedó inerme sobre el piso, a los pies de su propio vehículo. Tras ocho días de agonía, el primer edil polopino fallecía en el Hospital de Alicante.
Al cierre de esta edición, pese a que se antojaban inminentes, no se habían practicado más detenciones relacionadas con el crimen.
Mientras tanto, las noticias sobre la posible investigación a concejales de la corporación han sembrado el desconcierto en el seno de ésta. Las llamadas y contactos entre el actual primer edil, Juan Cano, y los miembros de su equipo de gobierno se han sucedido en las últimas horas, según las fuentes consultadas por este diario. El nerviosismo aumenta ante la falta de nuevas noticias y todo puede ocurrir. A pesar de todo lo dicho, la función no ha hecho más que comenzar.