El presidente de la Generalitat valenciana, Francisco Camps, aprovechó ayer su encuentro en Valencia con los máximos representantes de la CAM y Bancaja, para la firma de un nuevo convenio de colaboración con el IVF, para reafirmar su posición a favor de una fusión entre las cajas de ahorros de la Comunitat. En sus palabras aparece un mensaje en favor de la integración regional, aunque en un tono suave, sin entrar en la batalla abierta el día anterior por el mundo político y empresarial alicantino, que ha cerrado filas contra la hipotética operación.
Camps reclamó que las decisiones «siempre se deben adoptar desde el ámbito autonómico para seguir siendo, económicamente, un lugar de prosperidad y futuro y que permanezcan directamente ligadas a la actividad económica y financiera de la Comunitat». Hizo hincapié en que se trata de «instituciones de primer nivel para no tener que depender absolutamente de nadie».
El jefe del Consell salió al paso de quienes ven una maniobra intervencionista e indicó que «cualquier decisión de presente y futuro que se adopte sobre las cajas corresponde a sus órganos de gobierno». Asimismo, expresó que confía «plenamente en que las decisiones que se adopten se harán siempre en beneficio de la Comunitat», al tiempo que insistió en que cualquier resolución sobre estas entidades corresponde a sus órganos de gobierno, que «tan excepcionalmente han tomado decisiones a lo largo de este tiempo».
El presidente realizó estas manifestaciones tras el acto de la firma de la línea IVF Futuro, a la que asistieron los presidente de Caja Mediterráneo y Bancaja, Modesto Crespo y José Luis Olivas, respectivamente, así como el mandatario de Caixa Ontinyent.
Las declaraciones de Camps -que no se refirió específicamente a la posibilidad de fusión de las cajas- abogaban por «juntos, seguir tomando las decisiones que correspondan», que se han de abordar «desde un planteamiento social y económico, porque se trata de sociedad y se trata de economía». No obstante, aclaró que estas determinaciones se harán «siempre sabiendo que el ámbito político de la Comunitat Valenciana tiene que continuar vertebrando expectativas de futuro a beneficio de todos los ciudadanos, a beneficio del territorio y a beneficio de las tres provincias».
Camps defendió que las decisiones se han de tomar en el ámbito autonómico «para seguir siendo una economía de prosperidad y de futuro, con entidades financieras directamente ligadas a la realidad económica y financiera de la tierra y con la posibilidad de seguir acompañando al presente y futuro» de la región.
«Creo que somos todos coopartices de que las decisiones se han de tomar siempre en el ámbito autonómico, porque nosotros tenemos la fuerza suficiente para seguir teniendo entidades financieras con sedes políticas en la Comunitat», resaltó.
El jefe del Consell aseguró que confía «plenamente» en que el crecimiento que han registrado las cajas valencianas durante estos años es «veraz fuerte, sólido y potente» lo que les permitirá «acompañar» a la Comunitat en «nuevos ciclos de prosperidad, nuevos ciclos de crecimiento y nuevas apuestas de generación de empleo y conforme se ha visto estos años».
En su opinión, ambas entidades cuentan con «grandes equipos directivos, que saben perfectamente lo que tienen que hacer y decidir en cada instante». Añadió que «han sabido hacerlo durante los últimos años y sabrán hacerlo también en los próximos años».
De igual forma, la consellera portavoz del Consell, Paula Sánchez de León, subrayó también ayer que el Gobierno valenciano respetará la decisión que adopten los órganos de gobierno de las entidades financieras y afirmó que no van «a impedir, ni alentar ni interferir» en este proceso. No obstante, advirtió de que la Generalitat velará porque «se salvaguarde» los intereses de la Comunitat Valenciana en cualquier decisión que se adopte.