El poder político y empresarial alicantino emergió ayer de forma rotunda para plantar cara al Consell ante sus planes de fusión con CAM-Bancaja. El presidente de la Diputación Provincial, José Joaquín Ripoll, fue el primero en manifestar su rechazo. Tras él llegaron los pronunciamientos del comité ejecutivo de la patronal Coepa y de los dirigentes de la Cámara de Comercio de Alicante, quienes también saltaron a la palestra para evidenciar su firme oposición.
Ripoll dejó claro que la hipotética integración de las dos grandes cajas de ahorros de la Comunitat no es «la mejor fusión» por «motivos sociales», «de disminución de crédito» para empresas en ambos territorios y porque «reduce la capacidad de las propias entidades». En su opinión, «CAM es una caja de Alicante y Bancaja es una caja de Valencia, y queremos que siga siendo así».
El presidente de la Diputación y máximo dirigente del PP en la provincia, se mostró así de rotundo a la hora de valorar las declaraciones del pasado domingo del vicepresidente segundo del Consell y conseller de Economía, Gerardo Camps sobre una fusión entre las dos instituciones financieras.
Los nuevos aires de fusión, según Ripoll, «no es algo que acaba de aparecer ahora: esto ha aparecido a lo largo de mucho tiempo y en los últimos tiempos desde la época en que Lerma era presidente de la Generalitat , y siempre se han puesto sobre la mesa argumentos de peso que llevan a que esa fusión no se realizara». Inistió en «siempre he dicho, que si vamos a hacer un panorama de fusiones, no tiene mucho sentido unir a la tercera y la cuarta caja».
Ripoll aboga por potenciar el sistema productivo de ambas entidades, pero no «mediante su unión», puesto que «CAM no aporta nada a Bancaja, ni Bancaja a CAM», por lo que hay que dotarlas de «vida propia» para que trabajen «en un lógico clima de mercado libre». Afirmó ser partidario de las fusiones entre cajas «de varios territorios» y, en este sentido, mostró su deseo de que CAM se hubiera fusionado con Caja Castilla La Mancha por «la cercanía y la coincidencia de muchos intereses económicos» entre ambas.
En esta misma línea, el presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, Antonio Fernández Valenzuela, en su despedida de la institución, también señaló que no hay ventajas en la fusión con Bancaja, llamando a buscar las alianzas con otras cajas del entorno. Podría ser el caso de Cajamurcia, tal como se apunta desde hace tiempo y que el propio Gerardo Camps ha vuelto recordar.
Desde Murcia
Eso sí, el presidente de la Comunidad Autónoma de Murcia, Ramón Luis Valcárcel, advirtió ayer ante los nuevos aires de fusión entre Bancaja, CAM y Cajamurcia, que la entidad murciana «no debe perder bajo ningún concepto su identidad como caja» y «debe estar donde está, que es en la Región de Murcia». Fuentes de Cajamurcia reconocieron a Efe que «no necesita fusionarse con nadie por su fortaleza y solvencia», y afirmaron que no hay abiertas negociaciones. Aunque admitieron contactos con otras entidades como Caixanova, para estudiar implantar un Sistema Institucional de Protección (SIP).
Valenzuela sostiene que la nueva propuesta del Consell «puede ser un divertimento» y que «en estos momentos» cualquier cosa «que distraiga la atención» sobre determinados asuntos «puede ser interesante». En su opinión, la sociedad alicantina «tiene que plantar cara» a esta fusión para tratar de defender sus intereses y lograr que «si la unión» entre las dos entidades es «inevitable», se pierda «lo menos posible». Según el ya ex dirigente de la Cámara, «hay suficientes novias en el entorno inmediato de la CAM «para fortalecer la entidad si esta lo necesitara».
Por su parte, los dirigentes del PSPV-PSOE, tanto en el ámbito alicantino como autonómico, optaron por la prudencia en sus pronunciamientos y no se mojaron ante la hipotética fusión.
La secretaria general provincial de los socialistas, Ana Barceló, se limitó a señalar, en línea con lo manifestado por el secretario general, Jorge Alarte, que la pro puesta lanzada por el Consell sobre la futura fusión de cajas «debe pasar necesariamente por el consenso social de la provincia de Alicante». Barceló ha trasladado la posición a la ejecutiva del partido por ser un tema de «gran calado» e «irrenunciable».
Concluyó que «nos parece que en estos momentos es irresponsable que el Consell genere incertidumbre sobre las cajas valencianas y que además lance esta propuesta ante de haber sido planteada al mundo económico, social y sindical, porque afecta al futuro de muchas familias y empresas».
Juan Zaragoza
El concejal de Hacienda del Ayuntamiento de Alicante y miembro del consejo de la Cámara, Juan Zaragoza, también quiso dar su opinión al respecto de la iniciativa promovida por el Consell. «Absolutamente, en contra», manifestó el edil.
En su opinión, «la fusión supondría «un ataque a la competencia financiera que afectaría, tarde o tempreno, a los empresarios alicantinos. Alicante no se puede permitir que la Caja sea absorbida, la provincia necesita una entidad potente, como pilar de su desarrollo».