La Confederación Empresarial de la Provincia de Alicante (Coepa) y la Cámara de Comercio de Alicante alzaron ayer la voz para lanzar un claro mensaje a quienes desde Valencia defienden la fusión CAM-Bancaja. Una unidad empresarial que no deja lugar a dudas sobre cuál es la posición concreta del tejido económico alicantino ante el proyecto de integración financiera regional.
El comité ejecutivo de la patronal hizo público un comunicado en el considera que Caja Mediterráneo y Bancaja «deben mantener su carácter independiente, con el fin de preservar la pluralidad de proveedores de servicios financieros a disposición de los empresarios, fundamentalmente las pymes».
Para Coepa, «cualquier proyecto de fusión que afecte a la CAM se debe plantear únicamente sobre criterios técnicos y económicos sólidos». En este sentido, los empresarios creen que la mencionada fusión «no es oportuna» puesto que «no aporta valor añadido y, por el contrario, su realización en este momento de crisis tendría un alto coste social y laboral». Además, entiende que «si fuese necesario, convendría plantear una unión interregional en la que CAM liderase el proyecto y mantuviese en Alicante el centro de decisión de la entidad».
De igual forma, en la Cámara de Comercio, tanto el presidente saliente, Antonio Fernández Valenzuela, que ayer comunicó al Pleno de la institución su marcha, como su sucesor en el cargo, el turronero José Enrique Garrigós, también se manifestaron claramente en contra de la fusión de las dos cajas de la Comunitat.
Valenzuela hizo hincapié en que «estoy frontalmente en contra de la fusión, porque no sé cuál es el proyecto, ni lo costes sociales que supondría». En cambio, «sé que si no lo hacemos bien, sé lo que le puede costar a esta provincia y a esta ciudad por las sinergias que genera», resaltó.
Por su parte, Garrigós se mostró igual de contundente, al manifestar que «estoy en contra total de la fusión».
«La CAM es lo único que tenemos, aquí no tenemos la Generalitat, no hay consellerias. Así que defendemos nuestros intereses», aclaró Valenzuela. Con respecto a la posibilidad de que la fusión permitiera garantizar que la sede financiera siguiera en Alicante, dijo que «habría que ver en qué condiciones». El dirigente empresarial reiteró que aunque «no conocemos los argumentos técnicos, si la operación tiene que ser, que al menos se defiendan los intereses de la provincia».
Y es que es muy latente en todo el mundo empresarial alicantino el temor a la operación. Hasta ahora las voces favorables al proyecto sólo proceden de la capital del Turia. El propio presidente de la patronal valenciana CEV, José Vicente González, dijo ayer que la fusión daría como resultado la creación de una «importante» entidad regional, y eso es «positivo siempre porque permite aplicar políticas autonómicas».