Stop es mucho más que una señal de tráfico. Es uno de los personajes de la obra de teatro que lleva su mismo nombre y que ayer llenó el Teatro Circo de Orihuela para enseñar de forma lúdica a más de mil niños de diversos colegios de Orihuela y pedanías a moverse de forma segura y cívica por la ciudad.
Con esta iniciativa emprendida por la fundación Racc (Real Automóvil Club), que ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Orihuela, niños y niñas de primero y segundo de Primaria de 22 centros escolares aprendieron conceptos de seguridad vial durante una hora a manos de Una nueva aventura de los superagentes de Ketty.
A través de la interactuación con los pequeños, los ex agentes de policía con su ingenio e intuición consiguen liberar a las señales de tráfico robadas por el malvado doctor Qué, y poder poner fin al caos circulatorio que reina en la ciudad con la desaparición misteriosa de las señales de circulación. Tras el espectáculo teatral los niños podrán interiorizar lo aprendido con un dossier pedagógico que integra misiones especiales y que realizarán los escolares con la ayuda de los agentes de la Policía Local de su localidad, y tras su resolución podrán obtener un carné de superagente.
A pesar de la impaciencia infantil, los niños de manera didáctica, a través del juego y la risa, conocieron las señales de tráfico y aprendieron a ser conscientes de su seguridad como condición de peatón, tal y como aseguró la responsable del Racc Cristina Catalá. Esta obra teatral se enmarca dentro del programa de educación por la movilidad emprendido por esta fundación y tiene «el objetivo primordial de educar y formar a los futuros conductores para que conozcan las normas circulatorias desde pequeños y reducir los accidentes viales», explicó la edil de Seguridad Ciudadana, Mayte Valero.
Los superagentes de Ketty tras pasar un día en Orihuela y llenar las localidades del Teatro Circo, en dos sesiones de mañana y una de tarde, y retornar la calma a la ciudad, se han tomado unas merecidas vacaciones. Mientras tanto y hasta la próxima misión niños, padres y profesores deben consolidar los conocimientos aprendidos.