El consejero delegado, Juan Carlos Ramírez, quiso zanjar ayer las discrepancias públicas entre el Elche CF y el Ayuntamiento, ante la puesta en marcha de una ampliación de capital en la que no acudirá el Consistorio municipal. Ramírez dejó claro que entiende la postura adoptada por el alcalde Alejandro Soler, pero también dejó claro que se siente descolocado ante el interés del gobierno local por evitar la llegada de un máximo accionista al club.
«Estamos agradecidos por el plan de viabilidad en el que ha colaborado el Ayuntamiento. Entendemos que el Ayuntamiento tenga prioridades pero no veo bien que nos digan que el Elche sea de todos, para ello tendrán que poner dinero todos los accionistas. Si hay otra fórmula, yo encantado y les recibo con los brazos abiertos».
Ramírez asegura sentirse «descolocado» ante las afirmaciones del concejal de Deportes, Federico Buyolo al asegurar que no sería positivo la llegada de un accionista principal.
«Estamos desconcertados, si respetamos la postura municipal, al considerar que hoy en día hay otros problemas que afectan al pueblo, antes que ayudar a una empresa vinculada a la ciudad como el Elche. Lo entendemos pero si no meten dinero, el Elche no puede ser de todos. Será de unos accionistas pero el que antes tenía 10 acciones y ahora no acude con dinero, se devaluará su participación. No sé que otra fórmula hay sin dinero para esto».
Ramírez señaló que «parece que hay declaraciones cruzadas pero quiero mandar la máxima gratitud que tiene el Elche con su Ayuntamiento». Reconoce que «en la etapa en la que estoy nos han aportado mucho, no en dinero porque sabemos la situación actual. Nos han abierto un expediente para el cambio uso de un solar y poder construir viviendas para la deuda con Hacienda, el mercadillo prácticamente culminado y hay una subvención que aunque todos queremos más, ellos hacen lo que pueden».
Cariño a Wakaso
Ramírez no ocultó su satisfacción por la buena marcha por la que atraviesa el equipo en la competición liguera. La llegada de Bordalás al banquillo, a su juicio, ha aportado la tranquilidad esperada. «Ya sabíamos que había calidad en la plantilla, ahora se está viendo que hay intensidad en el juego». No dudó en alabar el buen hacer de Wakaso Mubarak, pese a que el club le ha sancionado con 34 días sin sueldo.
Ramírez dejó entrever que si el jugador sigue «con el compromiso» mostrado en Vallecas, el club le ofrecerá unos premios económicos para compensar la última sanción.
Otro asunto que también se va a resolver en breve, es el estado lamentable en el que se encuentra el anillo superior del estadio, donde se ubican las aficiones rivales.
«Me he llevado una sorpresa como máximo responsable de la gestión del club. Hemos pedido varios presupuestos para que se reparen las cosas. Nos planteamos la posibilidad de que las aficiones contrarias vayan a la zona de abajo del estadio y no tener que abrir el anillo, no siempre vienen tres mil seguidores del Cartagena. Hay que buscarles un sitio para que con la seguridad, no haya ningún tipo de fricción. Es algo que le pasa a nuestras aficiones en un 80 por cien».