El Cuerpo Nacional de Policía ha desarticulado en los últimos días dos grupos de narcotráfico asentados en Alicante y Torrevieja. La doble operación se cerró con ocho detenidos y la incautación de diversas cantidades de sustancias estupefacientes, según confirmaron ayer fuentes de la Comisaría Provincial.
Una de las bandas, radicada en la ciudad de la Vega Baja, aceptaba como medio de pago objetos robados en domicilios, según precisaron fuentes policiales. Las intervenciones, planificadas con minuciosidad, se llevaron a cabo en menos de 48 horas.
La organización erradicada en Alicante se había instalado en el barrio del Cementerio. Sus presuntos miembros ya habían sido detenidos a comienzos de este mismo año, pero tras recuperar la libertad habían retomado el negocio delictivo, según indican fuentes policiales.
Los agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de la Policía Judicial arrestaron a cuatro personas de un mismo clan familiar que utilizaban dos viviendas. En los registros domiciliarios, realizados con la autorización judicial, fueron confiscados diez dosis de cocaína, 638 gramos de marihuana, una balanza de precisión y útiles para la preparación de los envoltorios de venta al menudeo, de acuerdo con las mismas fuentes.
La segunda actuación antidroga, acometida por agentes de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Judicial, puso fuera de circulación a cuatro presuntos traficantes de cocaína y marihuana. Los arrestados, todos de nacionalidad española, supuestamente operaban por toda la provincia y canjeaban estupefacientes por artículos robados, con lo cual, indirectamente, fomentaban los asaltos a domicilios.
Las investigaciones, iniciadas hace un mes, se centraron en una pareja residente en Torrevieja que presuntamente utilizaba una casa como «verdadero centro de distribución de sustancia estupefaciente», sobre todo, cocaína. Los compradores acudían a la vivienda a todas horas, tanto de día como de noche. Las vigilancias policiales sirvieron para constatar que todos ellos abandonaban el inmueble en cuestión de minutos.
Uno de los cuatro arrestados supuestamente se desplazaba a locales nocturnos y lugares de ocio para suministrar a sus clientes las dosis de droga, según informa la Policía Nacional.
El registro realizado condujo a la incautación de 61 dosis de heroína, 8 gramos de marihuana, dos balanzas de precisión, un picador de marihuana, cuatro ordenadores y dos cámaras de fotos, entre otros efectos.
Dos de los cuatro apresados ya tenían antecedentes policiales. Todos ellos han quedado a disposición del juzgado de guardia competente en la zona.