Enrique Ortiz está cansado de que se le acuse de aprovecharse del Hércules para su beneficio personal y de recibir favores de las instituciones y advierte de que al final de la temporada podría abandonar el club blanquiazul. Más que de una advertencia, es un anuncio. Si el Hércules no sube a Primera División o no se recalifican los terrenos aledaños al estadio Rico Pérez para que se pueda llevar a cabo la remodelación del estadio, se va. Lo tiene decidido.
Ortiz está muy ilusionado con el equipo entrenado por Esteban Vigo y está convencido de que, tras la apuesta económica realizada esta temporada y tal y como está jugando y esforzándose la plantilla, al final de la Liga estarán celebrando el ascenso a Primera División. Sin embargo, en el mundo del deporte el esfuerzo económico que se haya podido realizar no asegura el éxito y Ortiz está «harto» de poner dinero de su bolsillo a fondo perdido y que encima le recriminen que recibe favores por estar en el Hércules.
El máximo accionista blanquiazul ve su situación en el club muy diferente a la de otros empresarios de otras ciudades que han puesto o ponen dinero en el mundo del fútbol. Considera que en los diez años que va a cumplir en el Hércules, el Ayuntamiento de Alicante no le ha dado nada al club blanquiazul, al contrario de lo que pueda pasar en otros lugares, donde considera que las instituciones municipales sí apoyan más. Además, recuerda que si él está en el fútbol no es para buscar un beneficio propio ya que «todo lo que tenía que conseguir lo conseguí hace 25 años».
El caso es que Ortiz está decidido a abandonar el Hércules al final de la presente temporada si no se da alguno de estos dos casos: que el equipo ascienda a Primera División o que se recalifiquen los terrenos junto al Rico Pérez como se hizo, por ejemplo, con la ciudad deportiva del Real Madrid en la capital de España.
Ortiz carga con todo el peso económico del Hércules y quiere ayuda. Por eso pone como claves para no marcharse que se dé, al menos, uno de los dos puntos apuntados anteriormente. Si se sube a Primera División no se marchará porque el importante aumento de los ingresos le permitiría ir abonando parte de la gran deuda con organismos públicos que mantiene el club.
Además, la reforma del estadio Rico Pérez tendría que ir casi de la mano del ascenso porque con el equipo en Primera División, el estadio tendría que lavar -aún más urgentemente que ahora- su imagen.
En el caso de que el Hércules no lograra subir, Enrique Ortiz sólo seguiría en el Hércules si cuenta con la inyección económica que supondría la recalificación de parte de los terrenos del Rico Pérez y, por tanto, la posibilidad de construir viviendas con las que sustentar económicamente la entidad.
El empresario advierte de que no se trata de una idea que maneja, sino de una decisión. Y la solución la quiere «este año». Si no, está dispuesto a «regalar» el Hércules al ayuntamiento, que no el Rico Pérez, donde invertiría los 4,2 millones de euros que estipula el contrato de compraventa de la instalación que se firmó hace algo más de dos años.
Tan molesto está Ortiz con las voces que le acusan de recibir favores del Ayuntamiento de Alicante, que incluso no vería con malos ojos que el propio Consistorio entrara en el club porque, de esa forma, se beneficiaría también (si es que ése es el caso) la institución municipal. Es una propuesta que no descarta.
Subvención municipal
Del mismo modo, al Ayuntamiento también tiene previsto solicitarle una subvención o ayuda para colaborar en el pago del mantenimiento del Rico Pérez. El Alicante CF, según apunta, sigue sin abonar el dinero estipulado por el uso de la instalación tras el cambio de propiedad del estadio y ya que desde la institución local no le dejan echar al equipo celeste del campo por incumplimiento de contrato, Ortiz está dispuesto a pedir (o exigir) una ayuda económica al consistorio para su mantenimiento.
Implica a Huerga
Después de un tiempo en el que ha estado algo apartado de la actividad más trascendente del club blanquiazul y tras, incluso, haber querido abandonar la entidad blanquiazul, Juanjo Huerga, vuelve a adquirir un papel de cierta relevancia.
El actual vicepresidente tendrá su sitio en la parcela económica, donde trabajará junto al director general Carlos Parodi. Enrique Ortiz considera que la aportación de Huerga puede ser muy importante, especialmente para cerrar operaciones que el club tiene abiertas tanto para cobrar contratos que aún no están sufragados como para negociar con acreedores.