El presidente de la Generalitat y del PP de la Comunitat, Francisco Camps, dará hoy ese paso que le vienen reclamando tanto dentro como fuera de sus límites territoriales desde que estalló la crisis del 'caso Gürtel'. Pero lo hará para poner coto a los tres líderes provinciales del partido, que en las últimas semanas habían tomado la iniciativa y le reclamaban que contase con ellos para adoptar cualquier decisión. Según ha podido saber este periódico, el jefe del Consell planea situar a tres dirigentes afines en la coordinación de las tres circunscripciones que ejerzan de muro de contención contra las presiones de Carlos Fabra, Alfonso Rus y José Joaquín Ripoll. Sin embargo se encontrará con el rechazo de la ejecutivaprovincial alicantina.
El comité ejecutivo regional del PP de la Comunitat se reunirá hoy con carácter extraordinario. Camps propondrá nombrar a tres coordinadores provinciales y un coordinador regional, designar a un secretario general y aprobar formalmente la destitución de Ricardo Costa.
El presidente de los populares valencianos incluirá en la estructura regional a tres dirigentes de su máxima confianza que coordinen la gestión de las tres provincias. El único nombre que se ha podido confirmar es el del alcalde de Castellón, Alberto Fabra, como responsable de esta jurisdicción. En lo que sí que han insistido fuentes cercanas a Camps es en que éste cuenta para su maniobra con el visto bueno del presidente del PP, Mariano Rajoy. El acuerdo con la dirección nacional se fraguó el viernes.
Ripoll, enfrentado
Sin embargo, el respaldo de Génova no garantiza a Camps que vaya a obtener hoy el beneplácito de los tres 'barones' provinciales. Sobre todo, de José Joaquín Ripoll. El presidente alicantino ha sido el que más ha insistido en la necesidad de que el líder de los populares valencianos consensuara los pasos a dar con él mismo y sus homólogos en Castellón y Valencia. La negativa del presidente regional de ceder a sus presiones para convocar una reunión a cuatro bandas no ha sentado nada bien a la dirección alicantina.
Es por eso que, según fuentes del partido en Alicante, la predisposición de este sector será rechazar los planteamientos del jefe del Consell. «Estamos peor que hace una semana», insisten en la ejecutiva provincial.
Camps es consciente del rechazo y, según las fuentes consultadas, asume que no logrará la unanimidad en la votación. En cualquier caso, una amplia mayoría le será suficiente para demostrar a la dirección nacional del PP que está dispuesto a tomar decisiones y que administra sus tiempos. Y además, antes del comité nacional convocado para mañana.
Además de los tres coordinadores provinciales, Camps propondrá hoy la designación de un coordinador regional que dirija los esfuerzos del partido hacia las elecciones autonómicas de 2011. Según distintas fuentes, el más preparado para esta tarea es el conseller de Inmigración, Rafael Blasco, cuyo nombre ya avanzó este periódico.
Sin embargo, en el PP alicantino se da por hecho que no será él. «Blasco no aceptará un cargo en el que no tenga el control político necesario», advierten los popularesalicantinos. El jefe del Consell busca a una persona con peso político, capaz de congregar a los tres presidentes provinciales.
No sólo el nombre de Blasco está en boca de los colaboradores de Camps. Los tres vicepresidentes del Consell (Vicente Rambla, Juan Cotino y Gerardo Camps, quien estaría mejor visto por la dirección de Alicante) son firmes candidatos a asumir esta responsabilidad. Incluso sonaba en las últimas horas el alcalde de Vilamarxant, Vicente Betoret.
Para hacerlo con el máximo consenso posible, el jefe del Consell mantuvo ayer, de nuevo, sendas conversaciones telefónicas con los tres presidentes provinciales del PP: Carlos Fabra (Castellón), Alfonso Rus (Valencia) y José Joaquín Ripoll (Alicante). Camps planteó a los tres 'barones' un conjunto de nombres entre los que se encuentran varios de los apuntados por este periódico.
Pero la posición de los tres líderes provinciales no ha cambiado en las últimas horas. Se prevé que Fabra y Rus aceptarán la elección de Camps, pero no Ripoll.
Tres secretarios
Algunas personas del entorno del presidente apuntaban ayer que Génova podría recelar de la 'opción Blasco' por su pasado socialista (fue conseller con el PSPV hace casi 20 años). Sin embargo, su compromiso con el PP, así como su capacidad de trabajo y organización, nunca han sido puestos en entredicho en la Comunitat. El comité ejecutivo del PP también nombrará hoy a un secretario general, el tercero en 20 días. Distintas fuentes del partido confabulaban ayer con dirigentes fieles, trabajadores y con un perfil político no muy marcado.
Al no ser elegido en un congreso, el nuevo secretario general tiene que salir de entre los 21 vocales de la ejecutiva regional. El vicepresidente de Les Corts, Antonio Clemente, o la alcaldesa de San Vicente del Raspeig, Luisa Pastor (viuda de García Antón), son algunos de los mejor valorados.