Quién dirían ustedes, amables lectores, que ha merecido el título del hombre más querido de Alicante? Ojo, que la pregunta tiene su miga, pero la respuesta, la masa entera de la barra de pan. ¿Un político? ¿Un deportista? ¿Un artista? ¿Un torero? ¿Un foguerer? ¿Un periodista? Piensen, piensen, que dudo que encuentren a la persona que cuenta desde hace unos meses con este título, refrendado de manera espontánea por cientos de alicantinos, entendiéndose como tales no sólo a los nativos, sino también a todo aquellos que han pasado por la millor terreta del món. Que si Lassaletta o Díaz Alperi, que si Isabel Fernández, Miriam Blasco o los mitos herculanos Giuliano o Eduardo Rodríguez (¡cómo añoramos tus goles!), que si José Ángel Guirao o Tomás Valcárcel, que si José María Manzanares (padre) o Luis Francisco Esplá, que si Vicente Hipólito o Tirso Marín... ¿A que no ven a ninguno, con todo el respeto, con el refrendo general como para ser el alicantino más querido? Y eso que algunos tienen calle y otros la tendrán en breve.
Vayamos poco a poco. Según las pesquisas llevadas a cabo durante las últimas semanas, el personaje en cuestión se llama Gastón y se le puede ver a diario en la plaza de las Flores, detrás del Mercado Central. Aseguran quienes mejor lo conocen que pinta de maravilla y que le apasionan las Hogueras. Entre sus títulos, Gastón es hijo predilecto de su ciudad y de su provincia. Está a punto de cumplir 107 años y, según las fuentes consultadas, se conserva firme, esbelto incluso, siempre con una mirada dulce, observando con sosiego cómo la ciudad pasa delante suya, siempre atento a escuchar a cuantos alicantinos se sientan a su lado en el banco de la plaza.
Gastón, a pesar de su avanzada edad, se ha convertido en un personaje popular en Internet. Y es ahí, en el ciberespacio, donde ha logrado cautivar a cientos de alicantinos, al igual que hizo hace unos años con su personalísimo arte. Sí, efectivamente, se trata de Gastón Castelló, uno de lo más grandes artistas que ha dado Alicante, cuya tranquila figura preside la plaza de las Flores desde que el Ayuntamiento de su ciudad le rindió un merecido homenaje el 16 de mayo del 2003. Su autora es Isabella Jagiello y se trata de una fundición en bronce que se ha transformado en una especie de icono en Facebook, una de las redes sociales de Internet más populares en el mundo. En el momento de redactar este coliseo, más de un millar de personas se habían sumado, con sus fotos junto al entrañable Gastón y con comentarios varios, al homenaje popular que recibe cada día el insigne artista. Quizás, muchos de los integrantes de Facebook desconozcan los méritos de quien fue presidente de la Comisión Gestora de Hogueras, pero sirvan estas palabras no sólo para sumarme a este singular reconocimiento, sino también para reconocer que hay vida en el ciberespacio, una vida oculta para todavía una inmensa mayoría. Sólo el tiempo demostrará, si no lo ha hecho ya, que entre los invisibles de Internet hay alicantinos que no son gente ociosa, aislada ni aburrida. Parafraseando a Dani Simón, Gastón Castelló también fue, a su manera, un antimenfotista.