El primer mitin en Alicante del PSOE después de la polémica moción de censura de Benidorm sirvió en la tarde de ayer para que sus dirigentes reclamaran a la militancia la movilización para acabar con la desconfianza de los ciudadanos hacia la clase política.
Tanto el vicesecretario general del PSOE y ministro de Fomento, José Blanco, como la secretaria de Organización, Leire Pajín, y el líder de los socialistas de la Comunitat, Jorge Alarte, pidieron a los asistentes que se implicaran tanto en la explicación de las políticas sociales del Gobierno de Zapatero como las diferencias del PSOE con la forma de gestionar del PP como el caso Gürtel como ejemplo.
José Blanco, quien insistió desde el principio que no acudía como ministro al Paraninfo de la Universidad de Alicante (lugar habitual del enfrentamiento entre las distintas familias del PSPV alicantino) estuvo muy moderado. La militancia le pedía caña por el caso Gürtel, al viejo estilo al que habituó su antecesor Alfonso Guerra, pero Blanco estuvo muy pedagógico. Optó por incidir en las medidas sociales de Zapatero frente a las formas y modos de Rajoy. Hasta que, ante el silencio de los presentes, replicó que los socialistas deben abanderar el movimiento de silencio que respalde el «nunca mais» a la indecencia y los engaños del caso Gurtel. Y añadió: «Nuestro rival ya no es el Partido Popular sino la desconfianza hacia la gente que hace política; ya no es Mariano Rajoy». Un cerrado aplauso coronó este mensaje. La idea se lanzó y caló.
Luego ya dijo cosas para la galería, como pedían algunos militantes: «Gürtel se escribe con G de Génova, la calle donde está la sede nacional del PP en Madrid. La macha de Gürtel es la mancha del Prestige del que Rajoy dijo en su día que emitía pequeños hilillos de petróleo mientras las playas se llenaban de chapapote».
Jugó Blanco se dedicó a agradar al personal, pero poco, porque hubo momentos en que el mitin parecía un monólogo de Andreu Buenafuente pero volvió a centrarse en lo importante que es la política social de Zapatero para afrontar la peor crisis económica de los últimos 60 años. Antes Alarte, dijo también que el jefe del Gobierno se ha atrevido a algo que ni siquiera hizo Felipe González: alargar el periodo de cobro del desempleo para quienes no tienen trabajo. Insistió en que el proyecto socialista mira a la globalidad y a los más desfavorecidos. Recordó también que frente a las críticas del Partido Popular, en el año 2010, el Gobierno de Zapatero invertirá en la provincia de Alicante más que todo lo que invirtió el Ejecutivo de Aznar en sus seis primeros años. Añadió que es la segunda provincia del país en inversión pública.
Blanco estuvo muy moderado pero -como Leire Pajín y Jorge Alarte- nada dijo sobre la moción de censura de Benidorm.