La semana que viene se cumple un pequeño sueño: se publica por fin el libro recopilatorio con las 100 primeras columnas de Diario de un antimenfotista. Parece que fue ayer cuando empezábamos estos artículos con el ánimo de mostrar y analizar fenómenos culturales de nuestro Alicante actual por los que merece la pena apostar. Y ya llevamos desde junio de 2007 con esta loca aventura.
Uno de los objetivos de esta humilde columna siempre ha sido celebrar el buen momento actual de nuestra cultura. En cada columna, intentamos dar visibilidad a fenómenos culturales, artistas, eventos y propuestas que están configurando hoy en día un momento histórico excepcional en la cultura alicantina. Frente a concepciones arcaicas de alicantinos que desprecian la cultura generada en su tierra, quejándose de la situación sin hacer nada para solucionarla (el clásico menfotismo), desde esta tribuna que La Verdad nos brinda acuñamos el concepto del Antimenfotismo para definir la lucha contra-corriente de artistas, activistas y profesionales que han decidido dejar de quejarse y pasar a la acción. Hoy el Antimenfotismo constituye un nuevo movimiento ciudadano que, partiendo del ámbito cultural, esperamos contagie al resto de la ciudad.
Escribí el primer artículo de Diario de un Antimenfotista, titulado Shopping Cultural, antes incluso, proponer la columna regular. Quería enumerar lo que consideraba indicios de un buen momento en la cultura alicantina: algo estaba cambiando. Quería transmitir un mensaje de optimismo, ya estaba cansado de tanta negatividad al referirse al Alicante cultural. Como soy adimirador de Spider Jerusalem, el periodista protagonista del cómic Transmetropolitan (que incluso llevo tatuado en el brazo), el estilo me salió muy parecido al suyo, a caballo entre la opinión y la crónica, con el periodista siendo parte activa de la noticia que está contando (luego averigüé que en las facultades a esto se le llama Periodismo Gonzo). Cuando propuse a La Verdad una columna regular para analizar el Alicante cultural y militante, Shopping Cultural fue la primera entrega y, de alguna manera, su estilo y su espíritu han configurado los del resto de artículos.
Al principio, me refería a los antimenfotistas como un conjunto de francotiradores culturales, cada uno disparando sus interesantes iniciativas desde su propia azotea, sin conexión o coordinación con el resto (reconociendo que yo como Gestor y activista cultural muchas veces pecaba de lo mismo). Una de mis obsesiones es hacer que gente que está trabajando en un ámbito cultural de Alicante conozca a otras personas que trabajan en lo mismo, tienen intereses parecidos o que sus capacidades podrían complementarse. Mi creencia es que se pueden unir voluntades y esfuerzos para potenciar iniciativas (de hecho se me ha reconocido este papel de mediador que me ha hecho ganarme el apodo de Míster Sinergias). De esta creencia viene la frase con la que acabo la mayoría de artículos, no exenta de un guiño izquierdista: ¡Antimenfotistas del mundo, uníos!. Estos/as intrepidos/as alicantinos/as han pasado a la acción para cambiar algo que no les gustaba (frente a la tradicional inacción que promueve el menfotismo). Con su esfuerzo, han mejorado su ciudad y su provincia, aunque sea en un ámbito concreto. Cógase ese espíritu y aplíquese a otros ámbitos de nuestra vida social y política y resultará que hay esperanzas para esta bendita tierra. ¡Hay que Antimenfotizar Alicante!
Ahora ¿Por qué este libro? En primer lugar, no quería que las reflexiones de las columnas semanales de La Verdad se perdieran. Por ello este libro sale a la luz para volver a llamar la atención sobre la columnas en sí y sobre los antimenfotistas de los cuales se habla en ellas. Pero hay algo más: fuera del contexto semanal aislado habitual, puestas en un mismo libro una tras otra, las columnas cobran una nueva dimensión: si que ayudan a visualizar cual es el momento de la cultura alicantina actual, como decíamos al principio. La recopilación de ellas nos da una radiografía de ese otro Alicante que no es solo posible: está ya aquí.
La tirada es limitada, dentro de las humildes posibilidades de un proyecto autoeditado. Además, he escogido publicarlo con licencia Creative Commons (libre reproducción mientras se cite fuente y autor) por apoyar esta opción que ayuda a la difusión de la cultura a través del compartirla libremente.
Ha sido un esfuerzo personal y económico que creo merecerá la pena. De momento, muchas son las muestras de cariño y ánimo recibidas. Empezando por Nach, el artista alicantino de mayor repercusión nacional e internacional, que ha tenido la amabilidad de escribir el prólogo.
Para celebrar este lanzamiento, hemos organizado dos presentaciones del libro: el martes 27 de octubre a las 19.00 horas en el Forum de la Fnac Alicante y el Sábado 31 a las 19'00 h. en la Sede de Ezquerra Unida (C/Pintor Murillo 37). Allí les espero para brindar a la salud de nuestra cultura y gritar juntos… ¡Antimenfotistas del mundo, uníos! Y también ¡Antimenfotizar Alicante!