Cerca de 250 millones de euros de inversión. Una previsión de 15 millones de visitantes en el primer año, de los que un 40% de ellos se desplazarán al centro de la ciudad. Creación de más de 2.000 empleos, de los que la mayoría serán de Alicante. Estos son algunos de los datos ofrecidos ayer por los responsables de la multinacional del mueble Ikea, Sylvain Laval y Alvaro Bengoechea, director inmobiliario y responsable de la zona de Levante de Ikea Iberia, respecto al centro comercial que han proyectado crear en los terrenos del plan parcial de Rabasa en Alicante.
Unas cifras y datos que convencieron a la mayoría de los 300 vecinos que acudieron ayer al Hotel Meliá convocados por la alcaldesa, Sonia Castedo, para que conocieran de primer mano las explicaciones de los representantes de Ikea Iberia sobre el proyecto de la empresa sueca. Una exposición a la que siguió una debate sobre este centro comercial, en la que intervinieron numerosos presidentes de asociaciones de vecinos y pequeños comerciantes, entre otros, que en su mayoría expresaron su apoyo a este proyecto.
En cualquier caso, Castedo quiso dejar claro que no se trataba de un plebiscito sobre Ikea y que lo que se pretendía era conocer la opinión de los representantes vecinales, que le reclamaron que no dejara pasar una oportunidad como ésta que, según señalaron, traerá importantes beneficios tanto en creación de empleo como atracción de gente que visite la ciudad.
La mayoría de las intervenciones como en el caso del presidente de la asociación de vecinos de Rabasa o Virgen del Remedio, Antonio Balibrea y María Eva Coloma, estaban referidas a por qué se pretende instalar un macro centro de 131.000 metros cuadrados, con una tiende de muebles de 35.000 metros, un parque comercial de medianas superficies y un hipermercado, que desequilibrarán el comercio de la ciudad. Para los representantes de Ikea la creación del complejo comercial es inamovible, puesto que pretenden crear un centro comercial de grandes dimensiones no sólo para la ciudad, sino que tiene vocación regional, que atraiga a miles de ciudadanos de Alicante y también de las provincias limítrofes e incluso de otras comunidades.
Aseguran que Ikea será un reactivo comercial para la ciudad y negaron que pueda producirse un desequilibrio comercial en la ciudad puesto que, reiteraron, entre un 35%y un 40% de los potenciales visitantes de Ikea se desplazarán hasta el centro de Alicante. Sylvain Laval también respondió a uno de los pequeños comerciantes que intervinieron en el turno de preguntas y refirió que Ikea, además de contratar a personas de la población donde se instalan ofrecen rebajas en los alquileres de los locales a los pequeños y medianos comerciantes que quieran instalarse en el centro comercial. También señaló que son 500 los puestos de trabajo directos los que se crean en la tienda del mueble y 1.500 en el resto de establecimientos que se instalen en el complejo comercial.
El representante de la multinacional del mueble manifestó que el suelo de Rabasa es la opción más adecuada a su proyecto comercial, tanto por las conexiones viarias como por estrategia, y negó que se hubiera barajado la posibilidad de instalarse en el complejo de Altadis en el polígono de Las Atalayas. Una cuestión esta que le planteó el concejal del PSOE Vicente Urios, que le recordó que el plan parcial esta recurrido ante los tribunales y la s dificultades que plantearía si prosperan los recursos. Una apreciación que fue contestada por Castedo que le recriminó no trabajar de la mano en un plan como este en beneficio de la ciudad. Referencia que fue muy aplaudida por los presentes, que en su mayoría agradecieron el gesto de la alcaldesa de darles a conocer esta iniciativa y la avalaron, y reclaman que cuanto antes se instale Ikea en la ciudad, porque representa la creación de empleo y un polo de atracción turística y comercial para Alicante.