La Guardia Civil desarticuló ayer una peligrosa banda de Europa del Este especializada en asaltos a viviendas de Alicante y el resto de la Comunidad Valenciana. La operación llevó a más de 80 agentes del Equipo de Crimen Organizado (ECO) Levante, con sede en la capital alicantina, hasta Valencia, donde supuestamente se había instalado la organización para intentar burlar la presión policial. El servicio se cerró con veinte detenidos en diferentes barrios valencianos.
El dispositivo del ECO, coordinado por la Unidad Central Operativa (UCO), se inició a las siete de la mañana en la calle Callosa de Ensarriá. Una veintena de guardias civiles, algunos con pasamontañas, tomaron posiciones con gran sigilo. La operación acababa de comenzar. Minutos después, los guardias irrumpieron en un piso, situado a escasos metros del cuartel de Patraix, y apresaron a cinco presuntos miembros de la banda de ladrones de viviendas.
A esa misma hora, otros agentes derribaron las puertas de cinco casas de Valencia donde dormían plácidamente más integrantes del grupo delictivo. Las detenciones se sucedieron en cadena y el operativo culminó con éxito.
Así fue de ajetreada la jornada de ayer para los más de 80 guardias civiles que participaron en la macrooperación contra la delincuencia organizada. Los agentes detuvieron a 20 personas de diferentes nacionalidades de Europa del Este y les intervinieron joyas, aparatos y otros objetos procedentes de robos, así como dinero en efectivo y herramientas que utilizaban para delinquir.
Parte de los efectos decomisados a la banda se encontraban escondidos en varios zulos. Los escondites fueron descubiertos tras varios meses de investigaciones y seguimientos a varios miembros de la banda.
La Guardia Civil también se incautó en esta operación de un gran número de coches de alta gama que los delincuentes usaban para desplazarse las noches que perpetraban los robos.
Las investigaciones se iniciaron cuando el ECO de Levante, con sede en Alicante, detectó la actividad y el modus operandi de un grupo de ladrones altamente organizado. Desde entonces, arrancaron las gestiones necesarias para erradicar la banda, bajo las directrices de un juzgado de instrucción de la provincia de Alicante.
Los malhechores cometían los robos en viviendas habitadas tras vigilar a sus víctimas y asegurarse de que eran personas adineradas. En algunas ocasiones entraban de forma sigilosa en los domicilios de madrugada, a pesar de que sus dueños se encontraban dentro, y las desvalijaban sin que los moradores se despertaran.
Para ello anulaban las alarmas y luego forzaban una puerta o una ventana. Antes de delinquir en una urbanización o casco urbano de una localidad de la Comunidad preparaban la huida y comprobaban la vigilancia policial que había en la zona.
Otras veces perpetraban los robos cuando las víctimas se ausentaban de las viviendas para cenar en un restaurante. Todos los golpes los planeaban con gran detalle. Según las investigaciones de la Guardia Civil, la red desarticulada tenía una gran movilidad y actuaba por toda la costa mediterránea. Prueba de ello es el gran número de robos que les imputan a estos delincuentes en Valencia, Alicante, Castellón, Tarragona y otras provincias españolas.
Los 20 detenidos, la mayoría de ellos albaneses y rumanos, fueron trasladados ayer a diferentes dependencias policiales de Alicante. En las próximas horas está previsto que pasen a disposición del juzgado que instruye el caso. La Guardia Civil investiga si esta banda desvalijó la casa de un concejal de la localidad castellonense de la Vall d'Uixó, José Villalba, entre otros hechos ilícitos. Este edil popular sufrió un robo en su domicilio a mediados del mes de abril.