Se avecina conflicto laboral en la empresa pública Ferrocarrils de la Generalitat (FGV) si la Administración autonómica mantiene su intención de externalizar los servicios de las futuras líneas del Tram de Alicante, empezando por la línea 2 con San Vicente, que ya cuenta con el rechazo del comité de empresa.
El conseller de Infraestructura y Transportes, Mario Flores, explicó la necesidad de generar más ingresos para los sociedades públicas y de la implicación de la empresa privada en la realización de infraestructuras en la Comunitat: «FGV tiene unas cargas muy importantes, porque ya tiene una red muy extensa, y ha llegado el momento de buscar fórmulas de financiación para la ejecución de obras, así como la creación de otras sociedades de mantenimiento para optar también al mantenimiento de trenes de otras redes de metro, con los que generar ingresos adicionales», dijo Flores. Esto último significa que se crearán sociedades mixtas (con capital público y privado) para competir por adjudicaciones en otras comunidades e, incluso, otros países.
La privatización o externalización de servicios que pretende Flores tiene como objetivo final que la Generalitat no se haga cargo de la totalidad de los 1.200 millones de euros que costarán las obras del tranvía programadas en Alicante, de los cuales 600 están ya adjudicados y 250, en ejecución. Parte de esta inversión la pondría la empresa adjudicataria de las obras o servicios, beneficiaria última de la explotación del transporte. Este es un modelo de financiación similar al que se utilizó en la ampliación del Puerto de Alicante o en otros casos, como en las carreteras y autopistas.
El titular de Infraestructuras no quiso dar más detalles sobre los contratos de licitación de infraestructuras y explotación del servicio que preparan los técnicos, «porque tienen que ser los sindicatos quienes los conozcan primero». A pesar de que el contenido de las nuevas adjudicaciones públicas no se ha hecho público, el comité de empresa de FGV en Alicante ya mostró ayer su negativa a los planes de la Conselleria.
Según los representantes de los trabajadores, la concesión privada de la línea 2 del Tram impedirá que se generen más de 80 plazas de empleo público, además de las 70 que se han «externalizado» en los talleres de mantenimiento de El Campello, línea electrificada, señalización, subestaciones y Atención al Cliente, «pese a ser categorías ferroviarias previstas en el convenio colectivo y a que en Valencia estos servicios son cubiertos por plantilla fija», indicó el comité de empresa en un comunicado.
El problema de la seguridad
Otra consecuencia negativa, entienden los sindicatos, «es la precariedad laboral que existe en las contratas, ya que la mayoría de los trabajadores son temporales, lo que propicia una mayor siniestralidad, condiciones económicas y sociales inferiores e incumplimientos laborales». El conseller, desde la distancia, contestó a los trabajadores del FGV y explicó que la externalización de servicios no conllevará «ni más precio para los usuarios y los mismos estándares de calidad de material, puesto que lo compramos nosotros, y de seguridad».