Los cabecillas de la trama del 'caso Gürtel' trataron de estafar al Gobierno valenciano 10 millones de euros con motivo de la negociación abierta para intentar traer a la Comunitat la organización de los premios Grammy Latinos. Así se desprende del contenido de una de las conversaciones incluidas en el sumario de la investigación judicial cuyo secreto se levantó parcialmente hace pocas semanas. En un fragmento de esa grabación, Correa avisa de que si Orange Market pierde su comisión, no cabe esperar nada de la administración valenciana. «La Generalitat qué coño nos va a dar a nosotros», proclama.
La organización de los Grammy Latinos en la Comunitat debía ser un acontecimiento de máxima difusión internacional. Estos galardones los organiza la denominada Academia Latina de Grabación y a lo largo de su historia se han celebrado en varias ciudades norteamericanas como Los Ángeles, Houston o Miami, y siempre han contado con audiencias millonarias. Nunca han salido de América.
Sin embargo, una conversación entre el cabecilla de la trama, Francisco Correa, y el máximo responsable de Orange Market, Álvaro Pérez el Bigotes, desvela que uno y otro pretendían engordar el coste real de la organización de este evento -calculada en unos cuatro millones de euros más gastos de hoteles y avión- hasta alcanzar los 19 millones de euros.
De hecho, en esa conversación Correa advierte al Bigotes del riesgo de que los responsable de la organización de los Grammy Latinos vengan a la Comunitat, se reúnan con representantes del Gobierno y se acabe descubriendo que el precio real de la organización de este evento es muy inferior al 'ofrecido' a la administración autonómica.
Correa llega incluso a avisar de que si se produce ese hecho «se ha acabado la película de los Grammy para Orange Market». El cabecilla de la trama, en una conversación con Pérez fechada el 17 de diciembre de 2008, sostiene que si los organizadores de ese evento se reúnen con el vicepresidente Vicente Rambla, éste preguntará «qué es lo que necesitan para realizar esta historia». «Pues nosotros con cuatro millones nos conformamos, más 2.000 noches más 200 billetes de avión. Que eso es lo que van a decir, lo que les dijeron a ellos en la reunión de Miami, que no va a decir 19 millones de euros», explica.
La voluntad de estafar a la administración valenciana es más que evidente. En otro momento de la conversación, Correa explica a Pérez la necesidad de cerrar la operación en Miami, antes de que los organizadores se reúnan en Valencia con la administración valenciana. «¿Cómo vas a cerrar algo tú aquí viniendo una comitiva de 10 tíos?», se pregunta Correa, que relata que los organizadores de los Grammy en ningún caso plantearán al Consell que no quieren hablar de cuánto cuesta el evento o que ya se lo dirán a Álvaro Pérez. «¿Tú crees que van a decir que no hablan de dinero en la primera visita?», se pregunta.
Correa también deja claro en otro momento de la grabación que si la operación no se cierra en Miami «no les va a respetar 10 millones de euros (la comisión que esperan lograr con la operación)», y que en ese caso, no van a ganar nada, y que no cabe esperar nada de la Generalitat. «La Generalitat qué coño nos va a dar a nosotros», proclama. Del contenido de la conversación se desprende que la Generalitat era más una víctima que una parte de la operación.