Los Moros y Cristianos de Alcoy, con su carácter alegre y extrovertido, volvieron a dar ayer una lección de solidaridad hacia los enfermos de lepra con la celebración de la 59 visita al sanatorio de San Francisco de Borja en Fontilles, en la Vall de Laguar. Cerca de 2.000 personas participaron en los actos matutinos, que se enmarcan en el programa del Mig Any festero de Alcoy, aunque la lluvia obligó a suspender por la tarde el único desfile que realizan los festeros alcoyanos fuera de la ciudad.
Fontilles vivió ayer su día grande. Este tradicional acto surgió a través de la Peña Pro Fontilles en 1950 con el fin de recaudar fondos para los enfermos de lepra, y se realiza desde entonces de forma anual con la participación de los cargos festeros, así como de las diferentes filaes alcoyanas.
Los actos programados para Fontilles, enmarcados en la celebración del Mig Any festero de Alcoy, comenzaron el sábado. Representantes de la peña, junto a residentes, voluntarios y trabajadores del sanatorio, realizaron una serie de actividades y celebraron la ya tradicional 'Nit de l'olla' y 'entraeta'.
Pero el día grande del sanatorio tuvo lugar ayer. De madrugada salió un grupo de autobuses con cerca de 1.000 festeros desde Alcoy, y a las 9 horas, y una vez interpretado el Himno de la Fiesta, comenzaba la Diana, donde participaron miembros de 17 de las 28 filaes alcoyanas, así como los máximos cargos de las fiestas de 2009, que lucieron por última vez sus trajes especiales.
Seguidamente tuvo lugar la procesión de Sant Jordiet hasta la iglesia, donde en esta ocasión se celebró la tradicional misa de campaña. Una vez concluida la eucaristía tuvo lugar uno de los momentos más emotivos del día, la visita de los máximos cargos festeros, junto a sus músicos, a los diferentes pabellones ubicados en el paraje de la Vall de Laguar.
Al finalizar la visita, la lluvia comenzó a caer con fuerza en el valle, lo que obligó a suspender la tradicional Entrada de Moros y Cristianos prevista para primera hora de la tarde, y en la cual iban a participar tanto festeros, como residentes y voluntarios del sanatorio, tal y como vienen haciendo desde hace diez años.
Ante esta situación, el presidente de la Peña Pro Fontilles, Sixto Zaragoza, informó que gran parte de los festeros decidieron finalmente regresar a Alcoy para celebrar el popular almuerzo en sus respectivas filaes, "aunque también ha habido muchos que se han quedado en el sanatorio a comer y han continuado con la fiesta", apuntaba.