Entre el 15% y 20% de los servicios que trasladan a ciudadanos extranjeros entre su residencia o alojamiento en la Costa Blanca y el aeropuerto de El Altet son efectuados por los denominados taxis piratas.
Según explicó el presidente de la Confederación de Autónomos del Taxi en la Comunitat Valenciana, Juan Antonio Guardeño, esta situación es creciente y causa un grave perjuicio a los taxis legales, unos 1.300 en la provincia de Alicante.
Las carreras que cubren estos taxis ilegales suelen ser de las más caras al unir distancias considerables, principalmente desde urbanizaciones de la Vega Baja y la Marina Baixa.
Guardeño declaró que la inmensa mayoría de estos taxis piratas únicamente trabajan con extranjeros hasta el punto de que si reciben la llamada telefónica de un cliente interesado que no habla «perfectamente» inglés u otro idioma, no hacen caso.
Incluso, llegan a responder que el cliente se ha equivocado de número ya que desconfían del cliente «español» porque creen que puede delatarles.
El caso de Torrevieja
Según Guardeño, hay algunas zonas de Torrevieja desde donde hace un par de años se hacían entre 40 y 50 servicios semanales mientras que actualmente se han reducido «a casi cero», por la aparición de esta actividad ilícita.
El pasado viernes, un taxista se encontró con uno de estos vehículos piratas y se encaró con la conductora que llevaba ilegalmente a unos clientes hasta el aeropuerto de El Altet.
Al intentar huir golpeó con su ventanilla al taxista ocasionándole lesiones leves en el codo, por lo que fue detenida por la policía local.
El presidente de Radio Taxi en Torrevieja, Carlos Balbás, explicó que la detenida por este incidente, a la que conocen desde hace tiempo, pertenece a una de las empresas «disfrazadas» que opera en la localidad.
Ha estimado que en esta población operan unos 30 vehículos piratas que ocasionan «importantes pérdidas económicas» a los 86 profesionales legales del taxi.
«Es una lacra. Hasta hace poco únicamente cogían clientes para ir al aeropuerto pero últimamente ya hemos visto que hasta hacen servicios (desde las urbanizaciones) con el pueblo», ha denunciado.
Según Balbás, muchos de estos vehículos actúan «disfrazados» bajo la apariencia de empresas de alquiler de vehículos o inmobiliarias, y otros aparentan ser coches privados.
Relató que la carrera habitual entre Torrevieja y El Altet suele costar entre 47 y 50 euros y que, en ocasiones, el precio de los «piratas» suele ser superior, llegando hasta los 60 euros o 90, en caso de ser transportados en furgoneta de siete pasajeros.