La alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, está convencida de que el proyecto de Ikea para la ciudad es positivo, a pesar de la oposición oficial expresada por el Colectivo de Comerciantes de Alicante. Tras conocer la decisión de los tenderos presididos por Pedro de Gea (el propio presidente del Colectivo acudió al Consistorio a la mañana siguiente de la asamblea para contársela), la primera edil fue conociendo otros detalles de aquella reunión, al tiempo que anunciaba que consultaría a los vecinos de la ciudad sobre la nueva propuesta comercial.
La alcaldesa no piensa acudir asociación por asociación, ni siquiera reunirse con cada junta de distrito. Según las fuentes consultadas, Sonia Castedo reunirá al mismo tiempo a los principales representantes vecinales de la ciudad y de las asociaciones de consumidores de la ciudad. Su idea es verse las caras con alrededor de 300 personas en un céntrico hotel de la ciudad, probablemente en el Salón Europa del Meliá. La cita será, salvo problemas de agenda de última hora, el próximo día 21.
Ausencias en la asamblea
Castedo cree que la posición de los comerciantes expresada por el Colectivo no debe condicionar una decisión municipal de gran calado para el conjunto de la ciudad. Pero, además, la alcaldesa está convencida de que hay comerciantes dispuestos a apoyar el proyecto de impulsado por la empresa sueca. Le sorprendió que a la asamblea extraordinaria del Colectivo celebrada el pasado 7 de octubre no acudieran algunas asociaciones, como Maisonnave. Y sabe, por otro lado, que otras entidades de comerciantes no apoyaron la negativa expresada por la mayoría, como ocurrió con el Corazón de Alicante, una de las principales asociaciones de la ciudad.
Además, es de la opinión de que una apoyo mayoritario por parte de los vecinos hará cambiar de opinión a muchos comerciantes contrarios a la propuesta prevista para el Plan Rabasa.
La primera edil no quiere demorar la llegada de Ikea a la ciudad. Es consciente de que la tramitación no es sencilla desde el punto de vista administrativo. El primer paso es la modificación del plan parcial Lagunas de Rabasa, del que Enrique Ortiz es el promotor.
Obviamente, el conocido empresario está encantado con la operación de Ikea y no perderá un minuto en tramitar la documentación necesaria Ya lo hizo antes del verano con una propuesta de convenio urbanístico que presentó hasta por registro en el Ayuntamiento, con su firma y con la de los representantes de Ikea. Sólo faltaba la de la alcaldesa. Al final, ante la falta de concreción de la propuesta -nada se conocía de las verdaderas intenciones que luego se han sabido sobre el macrocentro comercial- y también debido a la presión de los comerciantes, la primera edil aplazó la toma de una decisión.
Sonia Castedo está dispuesta a enfrentarse a un amplio grupo de comerciantes, pero con la imagen a su favor de otra amplia mayoría, pero de representantes vecinales. Algún comerciante ha trasladado a personas próximas a la alcaldesa que el apoyo a Ikea y su complejo comercial podría costarle muchos votos en las próximas elecciones. La primera edil defiende que son muchos más los vecinos de Alicante que se beneficiarían del proyecto.