No todo el mundo que hace ropa es creativo. Así opina Martín Pérez Ripoll, diseñador alicantino que mantiene su sede en esta ciudad pese a la escasez de ayudas oficiales. Acaba de mostrar sus nuevas colecciones en Valencia y asegura que para su profesión hace falta «vocación, dibujo, espíritu de sacrificio y saber aguantar».
- ¿Qué nuevas propuestas presentó en Valencia?
- Estoy bastante contento, porque esta edición nos ha mimado bastante la organización. Al ser el último desfile había expectación por ver el espacio off y estaban todas las autoridades. Todo el mundo quería fotografiarse conmigo.
- La colección hacía referencia a su país natal, Venezuela.
- Sí. estaba basado en la indumentaria típica venezolana, pero no tal cual, sino reiventada. Es una ropa en la que destaca sobre todo el colorido, el uso del volante. Lo he hecho todo, y dándole capas para crear una prenda nueva.
- ¿Qué hace falta para ser diseñador?
- Saber dibujo, tener vocación, caracter, saber aguantar y espíritu de sacrificio. Yo desde siempre sabía que quería ser diseñador. Otro problema es que faltan las escuelas oficiales, en Alicante no hay.
- También se dice que Madrid mira hacia otro lado cuando algo viene de Valencia.
- Tienen un poco el complejo de ombligo, y lo que ocurre es que sin conocer la Pasarela Valencia la juzgan, y en realidad está a nivel de Cibeles.
- Usted ya tiene un nombre y abundante experiencia.
- Hace veinte años que salí de la escuela y hay diseñadores que llevan veinte años y no han hecho colecciones seguidas cuatro años. Yo llevo desde el 89.
- Tras este tiempo, ¿qué cosas ya no haría ahora?
- Mantengo las ganas de seguir luchando. Al principio ves todo con ojos de joven que empieza y te quieres comer el mundo. Aprendes luego donde estás, quién eres y lo conseguido. Al principio eres más libre a la hora de crear. Luego te adaptas a un mercado y al final aprendes que no te puedes vender. Tienes que ofrecer un producto diferenciado. Aprendes que hay que hacer cosas que se pueda poner la gente, no hay que hacer disfraces.
- Ha elegido Alicante como sede de su trabajo.
- En Valencia hay demasiada gente para un pastel pequeño. Aquí hay poca gente que hagan un trabajo serio, quitando lo de la fiesta. En Castellón tres diseñadores tienen apoyo. En Alicante las instituciones no quieren saber nada de moda.