Las primeras jornadas de liga de cualquier campeonato y deporte se aprestan a las sorpresas. Son muchos los que defienden que las diferencias entre los equipos son menores en ese partido inaugural de un torneo por los nervios y las ganas de agradar que acumulan los equipos. Los más potentes porque deben demostrar su superioridad desde el inicio. Los más débiles, porque psicológicamente aún no han sufrido ningún golpe y no juegan con la misma presión que cuando afrontan un partido desde una clasificación incómoda.
Sea como fuere, al Meridiano Alicante no se le ha dado nada mal en los últimos años la primera jornada de liga. Es más, se le ha dado muy bien y en las seis últimas temporadas -cuatro en ACB y dos en LEB- siempre empezó ganando. Así, si como dice el técnico alicantino Óscar Quintana "el que da primero da dos veces", el equipo que dirige tiene muchas opciones de empezar ganando.
Da igual que el Meridiano haya tenido la presión de ganar el primer partido por ser el favorito al ascenso, como le sucediera las dos últimas temporadas en la LEB, que debutara lejos del Centro de Tecnificación o que se midiera a un favorito al título, el caso es que al conjunto lucentino se le da bien la primera jornada de liga, algo que intentará demostrar mañana ante el Valladolid.
El Meridiano no pierde el primer partido de liga desde que lo hiciera en la temporada 2002-03 frente al Estudiantes en el Centro de Tecnificación (60-67). En la campaña 2003-04 el cuadro lucentino inició su idilio con la jornada inaugural del campeonato con un triunfo ante el Manresa (83-74) y en la 2004-05 la prolongó al ganar al Granada (76-67).
Esos dos primeros partidos de la racha triunfal del Meridiano se disputaron en el Centro de Tecnificación, pero en la liga 2005-06 el equipo demostró que también se le daba ganar la primera jornada fuera de casa, después de ganar al Fuenlabrada en el pabellón madrileño (71-82).
También el Barça
Ni siquiera el Barcelona pudo con el conjunto alicantino en la jornada inaugural de la temporada 2006-07 (58-51), en la que, desgraciadamente para los intereses del entonces denominado Etosa Alicante, acabó descendiendo a la LEB Oro.
Las dos últimas temporadas en la segunda categoría del baloncesto nacional, al Lucentum le tocó iniciar la liga como visitante, pero consiguió dos valiosos triunfos en las pista del Melilla (61-77, temporada 2007-08) y del Villa Los Barrios (52-55, temporada 2008-09).