La defensa de los intereses generales de la ciudad y que haya un amplio consenso respecto a Ikea. Este es el argumento que esgrimió ayer la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, para no dar por cerrada la posibilidad de que la multinacional del mueble Ikea se implante en Alicante, especialmente después de que la asamblea del Colectivo de Comerciantes por Alicante rechazara el miércoles el proyecto de la empresa sueca para construir un gran complejo comercial de 131.000 metros cuadrados en Rabasa. Ahora la primera autoridad municipal, que considera que la implantación de esta gran superficie comercial será beneficiosa para la ciudad, pretende «pulsar la opinión de los ciudadanos a través de las entidades vecinales» para conocer el criterio generalizado de los alicantinos respecto a este proyecto puesto que representa una inversión multimillonaria y la creación de más de 2.300 puestos de trabajo, lo que significarán una inyección para la economía de la ciudad en estos momentos de crisis.
Para Castedo, «hay muchas personas a favor de la instalación de Ikea» y asegura que si este es el sentir generalizado, entonces «empezarán las negociaciones y volver a sentarnos con la empresa Ikea, porque es al Ayuntamiento al que corresponde tomar una decisión» y porque considera que es lo que tiene que hacer, ya que la posición de los comerciantes «no es vinculante», señaló con rotundidad y convencida de que los alicantinos quieren que Ikea se instale en la ciudad.
No obstante, Castedo está decidida a que, como muy tarde a finales de este mes, se haya realizado el proceso de consulta a las entidades ciudadanas para «palpar cuál es su opinión y que haya un acuerdo con el máximo de alicantinos a favor de Ikea». Una consulta que, según manifestó, se ha iniciado con asociaciones de vecinos, que son los órganos representativos de los ciudadanos. La alcaldesa apostó así por conocer la postura de la ciudadanía «lo más rápidamente posible», y a partir de ese momento, cuando haya un acuerdo generalizado, es cuando tienen que empezar las negociaciones», reiteró.
«De momento hay mucho optimismo y muchas personas a favor de la instalación de Ikea, y lógicamente es a partir de ahora cuando tienen que empezar esas negociaciones para que al final no se convierta en un conflicto, sino un atractivo para la ciudad de Alicante y en un impulso importante para esta ciudad por lo que supone de atracción para la provincia y para otros lugares más allá de la Comunitat Valenciana», afirmó.
Sin fecha determinada
Según Castedo no hay una fecha tope para culminar las negociaciones con la multinacional si bien se mostró partidaria de llegar a un acuerdo cuanto antes.
La alcaldesa se pronunciaba así a primera hora de la mañana de ayer, poco antes de que el presidente del Colectivo de Comerciantes, Pedro de Gea, al que acompañaba la asesora jurídica del Colectivo, Mónica Nombela, presentase en la Alcaldía un escueto comunicado en el que expresaban que «tras la asamblea extraordinaria de las asociaciones de comerciantes de la ciudad y después de sopesar las consecuencias de su implantación en la ciudad de Alicante, ha decidido por mayoría de votos de sus asociados, decir que no al proyecto integral de Ikea tal y como fue presentado en reunión celebrada en el Ayuntamiento de Alicante el día 30 de septiembre».
El portavoz del grupo municipal socialista del Ayuntamiento de Alicante, Roque Moreno, reiteró su apoyo al centro comercial de Ikea «pero con condiciones». Considera que son los alicantinos los que tienen que diseñar la ciudad que quieren y no una empresa del mueble. Resaltó que la propuesta de Ikea , de crear un macro complejo comercial en una superficie de 131.000 metros cuadrados, con más de 200 comercios, hipermercado, un parque de medianas superficies y la tienda del mueble, atenta contra el comercio tradicional y también contra las grandes superficies existentes que no atraviesan por su mejor momento.
Información
Moreno, que criticó que la alcaldesa no haya expresado aún su criterio de qué proyecto quiere para la ciudad y sobre qué parámetros pretende negociar esta instalación, indicó que solicitará a Castedo el proyecto presentado por la multinacional del mueble, y le reprochó que ignorase a la oposición. Moreno refirió que pese a que en el pleno del mes de julio, en el que se retiró del punto del orden del día el convenio con Ikea, le ofreció a Castedo ir de la mano en este asunto, la alcaldesa les ha mantenido al margen y no ha contado con el PSOE para nada. También reclama que los técnicos municipales estudien una alternativa al emplazamiento de Ikea en Rabasa, especialmente porque el plan Rabasa está recurrido en los tribunales.