La empresa multinacional del mueble Ikea ha dado un paso más para implantarse en Alicante y ayer presentó el proyecto que plantea para la ciudad a la alcaldesa de Alicante, Sonia Castedo, y a una representación de cinco miembros del Colectivo de Comerciantes por Alicante encabezada por su presidente Pedro de Gea. Un proyecto que contempla la creación en los terrenos de Rabasa delimitados por la avenida de la Universidad y el acuartelamiento militar, de un macro complejo comercial que ocupará 131.000 metros cuadrados. Una superficie en la que, además de la gran tienda del mueble, que tendrá 35.000 metros, prevé un centro comercial con 60.000 metros cuadrados, que dará cabida a un hipermercado y a más de 200 tiendas, entre ellas establecimientos de restauración.
Este proyecto incluye también un parque comercial para la instalación de medianas superficies, con 22.000 metros cuadrados, en los que se establecerán comercios de la magnitud de Media Markt o Leroy Merlín , y un estacionamiento para 5.500 vehículos.
La superficie comercial prevista por Ikea triplica la que tiene el centro comercial Plaza Mar 2, con 43.684 metros cuadrados, y multiplica por cuatro la del centro Puerta de Alicante, que tiene 34.500 metros cuadrados.
Esta iniciativa es para los representantes de Ikea una actuación prioritaria dentro del plan de expansión de la empresa sueca, que tiene previsto crear 16 nuevos centros comerciales, por lo que, según De Gea, el de Alicante se antepondría incluso a la construcción del proyecto que prevé en el municipio de Alfafar, en Valencia.
La alcaldesa, por su parte, señaló que la reunión ha sido, sobre todo un encuentro para informarnos del proyecto que Ikea pretende para Alicante, que es similar al que tiene en la ciudad portuguesa de Oporto y que es el mayor centro comercial de la multinacional en Europa. Una reunión en la que, según dijo, los comerciantes "han puesto encima de la mesa las dudas que tenían , e incluso han hecho sugerencias, pero no se ha tomado ninguna decisión porque no era el momento, sino que era una presentación del proyecto de Ikea a los comerciantes".
Refirió que "han quedado en seguir manteniendo contacto comerciantes con Ikea, sobre todo para que determinados documentos que los comerciantes quieren tener, que exigen también en otras ciudades, y que le han solicitado a Ikea que les envíe la información que le han ido pidiendo".
Castedo defiende la instalación de Ikea en la ciudad, "pero siempre con el máximo consenso posible", señaló en referencia a la necesidad de contar con la aprobación de los comerciantes, que hasta ahora han mostrado su apoyo a la instalación de la gran superficie del mueble de Ikea, pero que se oponen a la creación de un gran complejo comercial con un hipermercado.
Plazos
La primera autoridad municipal reconoció que para instalar Ikea en los terrenos de Rabasa será necesaria la modificación del plan parcial de este sector, que abarca una superficie de más de cuatro millones de metros cuadrados en los que se edificarán más de 13.000 viviendas y que incluyen las Lagunas de Rabasa que se convertirán en un gran parque urbano.
Además, según comentó la alcaldesa, la empresa multinacional del mueble tendrá que presentar un proyecto en el que se contemplen las soluciones a los problemas de tráfico que causará la instalación de este gran complejo comercial. En especial de los accesos, tanto desde el casco urbano como las conexiones con la autovía. Medidas que se han de incluir en el plan parcial de Rabasa.
Por lo que se refiere a los plazos para que Ikea empiece a funcionar en Alicante, Castedo consideró que "todavía es muy pronto para hablar de plazos, pero en cualquier caso nunca va a ser menos de tres o cuatro años". No obstante, indicó que el acuerdo con el Ayuntamiento "se llevará al pleno de la Corporación en el momento en que ya estén disipadas las dudas que puedan existir" y emplazó la ratificación del acuerdo, "si puede ser en octubre, y si no en noviembre", manifestó.