Los padres de alumnos del Clara Campoamor están más tranquilos desde que ayer se instaló el sistema de alarma en el centro. Consideran que es un primer paso para garantizar la seguridad después de los asaltos que ha registrado el colegio desde que comenzó el curso, pero advierten de que seguirán reclamando ante la Conselleria de Educación que se eleve la altura de la valla.
En la última reunión que mantuvo la junta directiva se pusieron de manifiesto otras reivindicaciones y necesidades del centro que se plantearán ante el departamento autonómico. En primer lugar, la instalación de un sistema de calefacción, del que actualmente carecen las dependencias del Carlos III, su actual sede, y para el que los padres van a pedir fechas y plazos.
Asimismo recuerdan que están aún sin concluir las obras de adecuación de las salidas de emergencia. Según el presidente de la APA, Felip Sánchez, desde que comenzó el curso se están colocando unas escaleras de evacuación en la parte posterior del edificio, pero los trabajos todavía no han finalizado.
Apuntó que, por parte municipal, existe un compromiso para ampliar una de las salas de la planta baja del colegio, unos trabajos que permitirán también cambiar un cuadro eléctrico que estaba pendiente de sustituir. El Ayuntamiento, además, enviará a una de sus brigadas para que rebaje el nivel de la tierra del patio, igualarla a la altura de la acera y limpiarla de restos de cristales y desperdicios.
Todos estos asuntos se tratarán con las autoridades «desde el diálogo», tal y como comentó Sánchez, quien agregó que la junta directiva seguirá esa línea de trabajo de la misma manera que ha hecho hasta ahora y a través de la que ha logrado tanto la instalación del sistema de alarma como la colocación de un aseo portátil en el patio del centro.
Ahora piden que se pongan en un lugar visible los distintivos del sistema de alarma, con el fin de que desde fuera del centro se pueda apreciar que el colegio dispone de esta medida de seguridad.
Por otra parte,lLa lluvia que cayó el lunes volvió a afectar a los barracones del colegio Rodolfo Tomás y Samper de El Altet, esta vez a una de las aulas de Infantil de 4 años. Según un grupo de padres del centro, el agua se filtró por algunas de las ranuras que no están bien selladas en la estructura y la profesora tuvo que encargarse de limpiar las instalaciones.
Cambio
Dado el estado de la clase, la dirección decidió reubicar a los niños de uno de los grupos de 4 años en una de las aulas de 3 y los tres grupos de primer curso de Infantil se distribuyeron en dos de las clases, puesto que hubo algunas bajas.
Hubo padres afectados que decidieron ponerse en contacto con la empresa propietaria de los barracones, a la que la Conselleria de Educación tiene alquiladas estas aulas prefabricadas. Según los progenitores, es a esta mercantil a la que corresponde el mantenimiento de las instalaciones.
Por ello solicitaron que reparen las grietas que tienen las aulas para evitar nuevas inundaciones y reclamaron que cumpla con la normativa y se realicen revisiones periódicas de los barracones.