Formación, calidad, investigación, y futuro. Estas fueron las palabras que más se escucharon ayer durante el acto de inauguración del curso académico 2009/10 en la Universidad de Alicante (UA). Autoridades políticas, militares, y personalidades de la vida civil y académica de la provincia se dieron cita en el campus de San Vicente del Raspeig para arropar a la comunidad universitaria. Un respaldo que el rector, Ignacio Jiménez Raneda, considera que todavía es insuficiente por parte de las administraciones públicas y de la sociedad si se quiere lograr que el nombre de la capital de la provincia tenga una mayor proyección internacional.
En su discurso, Raneda no dudó en pedir a los políticos que sean «más valientes» a la hora de proporcionar «aquello que la Universidad va a necesitar en el futuro» con el objetivo de «mejorar el posicionamiento internacional de la marca ciudad de Alicante».
El rector, que estuvo acompañado por la secretaria autonómica de Universidad y Ciencia, María Amparo Camarero, aseguró que las universidades son «instituciones socialmente rentables», que están generando unos beneficios «superiores a los recursos públicos y privados que recibimos», en referencia al estudio que el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas ha realizado sobre el impacto socioeconómico de los campus. Un informe que los cinco rectores de la Comunitat presentaron el día anterior -el jueves- al presidente del Consell, Francisco Camps, y al ministro de Educación, Ángel Gabilondo.
Bajo este argumento, el máximo representante de la UA insistió en que apostar por la institución académica es siempre «apostar por las generaciones futuras» y añadió que «para continuar avanzando necesitamos también el reconocimiento y el apoyo de nuestra sociedad, el apoyo de nuestra ciudad», apostilló.
Inversión del Consell
La secretaria autonómica de Universidad quiso mostrar ese respaldo y en su intervención destacó la «apuesta» de la Generalitat, enumerando las últimas inversiones que se están realizando.
Según detalló, en los primeros ocho meses del año se han destinado 670 millones de euros, de los 815 millones previstos para el presente año. De este presupuesto, 148 millones van destinados a la UA, un 18%, universidad que ha recibido durante los últimos diez años unos 1.500 millones de euros de la Generalitat.
Camarero añadió que la inversión media por alumno de la UA es de 6.500 euros y apuntó que la institución alicantina tiene la ratio de profesor por alumno más baja del sistema valenciano, 12 alumnos por docente, cuando hace una década era 20 alumnos.
Entre los proyectos previstos por la Generalitat para mejorar la calidad educativa, avanzó la creación de unos premios a la excelencia, -que supondrán el reconocimiento de docentes-, y un mayor esfuerzo hacia los alumnos que «más brillantes».
La secretaria autonómica también se refirió a la adaptación al espacio europeo y que en la Universidad de Alicante significará la sustitución de las 47 titulaciones actuales por 37 títulos de grado. Ahora bien, Raneda matizó que esta reducción no significa que disminuya la oferta, sino que algunas de las carreras «se ofertarán como grados y otras como másteres universitarios».